Los periodistas pierden la inmunidad
Juan Varela
Los periodistas han perdido la inmunidad. El salvoconducto de imparcialidad que les proporcionaba cierta protección en los conflictos. En la guerra moderna, de bordes difusos entre el terrorismo, la revolución y la resistencia a la ocupación (legítima o no), los informadores ven la realidad bajo bandera y son considerados objetivos por los bandos.
Unos para utilizarlos de altavoz frente a unos medios a los que acusan de propagandistas. Otros para controlar una información que puede erosionar las certidumbres de ciertas políticas.
Son los nuevos enemigos. Los de siempre: dictadores, regímenes antidemocráticos, mafias y sus brazos políticos, persisten y florecen.