El precio de la verdad
Jorge Cortell
(...) Me han asegurado que las órdenes de que no se permitiese que mi conferencia se diese en un local de la universidad venían directamente del Rector, quien a su vez estaba presionado por “cierta entidad de gestión colectiva” bajo amenazas (amenazas de una campaña mediática en contra, de inspecciones de software -eso pasa por no usar software libre- o de contenidos protegidos por copyright en los discos duros de los ordenadores, de generar oposición política, de complicidad en alegoría del crimen, instigación, etc, etc).