Rescate 'light': todo el dolor con la mitad de calorías
Mariano Rajoy, 10 de junio del 2012 (justo antes de irse al fútbol): «Hemos evitado la intervención del reino de España». Un mes después, cuesta encontrar las diferencias frente a Irlanda, Grecia o Portugal y las pocas que hay nos perjudican. España ha aplicado las mismas subidas de impuestos y los mismos tijeretazos al Estado del bienestar. Los mismos hombres de negro nos vendrán a vigilar, pero, a cambio, España no ha recibido la misma ayuda económica. Tenemos lo peor de ambos mundos: el dolor de la intervención, pero sin un rescate para el sector público (el dinero es solo para los bancos). El bono español sigue fuera de órbita -ayer subió por encima del 7%-, mientras Grecia, Irlanda y Portugal están financiándose a la mitad de precio: su rescate, tras los últimos acuerdos, solo paga entre el 3,5% y el 3,75% de interés. Además, España no solo sufre una intervención fiscal plena, sino también una segunda intervención: la de su sector financiero, con condiciones específicas mucho más duras que las de Irlanda, que es el caso más similar. Es todo un éxito de esa misma derecha patriotera que se envuelve en el himno y la bandera, que se abría las carnes por el daño a la soberanía infligido en Perejil.