Stalin vive
Roy A. Medvedev
El legado de los dictadores muertos de los regímenes totalitarios vencidos ya no debe ser ambivalente. Sólo los lunáticos marginales de Alemania se atreven a conmemorar a Hitler. Ni siquiera los restos patéticos de los jemeres rojos celebran el recuerdo de Pol Pot. Pero amedida que se aproxima el 60.° aniversario de la victoria de Rusia sobre la Alemania nazi, recordar a Stalin en ese triunfo está resultando demasiado incómodo.