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A más de 32 grados en un ambulatorio de Bilbao: “Hemos tenido que atendernos entre nosotros por golpes de calor”

Maialen Ferreira

Bilbao —
24 de junio de 2026 21:46 h

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El enfermero Juan de Diego y sus compañeros y compañeras del centro de salud de Miribilla, en Bilbao, no han podido dejar pasar la ocasión de aprovechar la llegada de los medios de comunicación, que han acudido este miércoles para la presentación de un nuevo sistema de registro digital de vacunas, para denunciar las altas temperaturas que están sufriendo dentro del edificio, que tan solo tiene diez años. Son comentarios similares a los que hizo el sindicato Satse, el principal de Osakidetza, en la anterior ola de calor.

En el año 2016, el por aquel entonces lehendakari Iñigo Urkullu, acompañado del que fuera consejero de Salud, Jon Darpón, y del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto inauguraron el “moderno y amplio” centro de salud de Miribilla, que da servicio a más de 11.000 vecinos. Se invirtieron, según informaron en aquella época, 3.100.000 euros en un edificio de varias plantas con una superficie de 2.000 metros cuadrados. Sin embargo, no cuenta con aire acondicionado ni climatizador, más allá de ventiladores en algunas de las salas en las que atienden a los pacientes.

Es por ello, que a las 10.00 horas de este miércoles el termómetro del ambulatorio marca los 31,7 grados. Según denuncian, llega a ascender a los 35 con el paso de las horas. “Estamos trabajando en unas condiciones pésimas, a más de 35 grados. Son momentos difíciles. Llevamos una semana de mucha temperatura y lo que queremos es que se tomen medidas en condiciones y no parches”, lamenta De Diego.

Este martes Osakidetza ha atendido a 44 personas -el doble que este lunes- a consecuencia de las altas temperaturas registradas en Euskadi, en alerta roja por el calor, además ha informado de que una persona de 90 años ha fallecido por golpe de calor en una residencia de mayores en Bizkaia. Algunas de estas personas han sido trasladadas al centro de salud de Miribilla, donde aseguran que no se les puede ofrecer una atención de calidad debido a las altas temperaturas del edificio. “Han venido pacientes por problemas provocados por el calor, lipotimias o personas trasladadas en ambulancias porque se han caído en la calle y les hemos tenido que atender con temperaturas altísimas. Así lo único que conseguimos es acrecentar el problema en lugar de resolverlo”, sostiene el enfermero.

Dentro del mismo ambulatorio, el director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, Koldo Berganzo y el director de Estrategia Económica y Transformación de Osakidetza, Xabier Ibarzabal, que han acudido para presentar el nuevo sistema de vacunación, han informado tras las preguntas de los periodistas de que se está trabajando en la climatización de ambulatorios y hospitales de Euskadi. “El año pasado ya estuvimos con los mismos problemas. Hemos hecho un análisis de una foto de cómo es la situación de Osakidetza desde el punto de vista de infraestructuras. Tenemos 400 edificios y estamos tomando medidas en cada uno de ellos con una inversión muy potente. Tenemos edificios de 60 o 70 años que no estaban preparados para la climatización y para las olas de calor que tenemos a día de hoy en Euskadi. Entonces, hacer esa reforma nos cuesta, además de la inversión, mucho esfuerzo de tiempo y ahí estamos”, han detallado.

Sin embargo, son soluciones que no llegarán a corto plazo. “En el corto plazo hemos puesto pingüinos -aire acondicionado portátil- y ventiladores. El cambio climático tiene estas consecuencias y desde luego estamos tomando todas las medidas, tanto desde un punto de vista de estructura como la asistencia para minimizar el impacto de estas olas de calor”, han asegurado.

A pesar de estas palabras, esas soluciones a corto plazo no contentan a los trabajadores. “Estamos cansados y deshidratados. Hemos tenido que atendernos entre nosotros por golpes de calor. No solo trabajamos dentro del centro de salud, salimos a dar atención domiciliaria. Aquí no tenemos aires acondicionados, tenemos pequeños ventiladores que lo único que hacen es mover el aire caliente que está. Entonces no nos solucionan nada. Si trajesen pingüinos podría ser una solución que aporte cierto beneficio, y todas esas medidas bienvenidas sean, pero este centro tiene diez años, se podría haber invertido un dinero para poner un aire acondicionado o un sistema de climatización. No nos soluciona nada Los pingüinos. Pues bueno, sí, es una solución que nos puede aportar cierto beneficio. Bienvenido sea todo lo que sean soluciones, bienvenidas sean. Este centro tiene diez años. Se podría haber invertido un dinero para poner un aire acondicionado o el sistema de climatización que corresponda, pero no se ha hecho”, asevera De Diego, antes de enfrentarse a otra jornada en la que el termómetro del centro superará los 30 grados. Y solo es el comienzo del verano.