Familias denuncian aulas de colegios de Bilbao a 30 grados: “Las escuelas públicas no están preparadas para el calor”
A las 16.30 horas de la tarde del 28 de mayo, cuando el termómetro ronda por tercer día consecutivo los 35 grados en Bilbao, decenas de alumnos del colegio público Indautxuko Eskola salen corriendo del edificio, construido en 1918 por el arquitecto Ricardo Bastida. La gran mayoría lleva camisetas blancas de algodón y todos ellos un pulverizador de agua en mano. A cada rato, se rocían agua en brazos y piernas, como lo han hecho a lo largo de los días de la ola de calor en Euskadi y como les han indicado desde el centro. Dar las clases dentro de las aulas es imposible, por lo que sacan la pizarra al pasillo y se sientan como pueden, alejados de la luz del sol que entra por los ventanales gigantes que cubren toda la fachada de inspiración clásica que sigue el estilo de la arquitectura escolar europea del siglo XX.
Con el objetivo de denunciar la situación, los padres y madres del alumnado de Indautxuko Eskola se han concentrado a la salida del centro con caretas de pollos, bajo el lema: “No somos pollos aunque esto es un horno”. “Las familias queremos trasladar públicamente nuestra preocupación por las extremas temperaturas que se registran en las aulas del centro cada vez con más frecuencia durante el curso escolar. Nos concentramos hoy aquí para solicitar medidas urgentes que garanticen unas condiciones dignas y seguras para el alumnado y personal trabajador del centro”, declaran las familias, que aseguran que llevan “más de 10 años” con esta petición.
Según detallan las familias, el edificio histórico “limita la instalación de sistemas de climatización o de otros elementos, ya que alterarían la estética del inmueble”. “El edificio carece de persianas o cualquier otro sistema de protección solar exterior por el mismo motivo, y tampoco cuenta con ninguna zona de sombra en el patio escolar, que en días de calor queda inutilizable. Es insoportable esta situación. Las familias consideramos que la conservación del patrimonio no puede estar por encima de la salud y el bienestar de niñas, niños y profesorado que han llegado a soportar temperaturas de hasta 36 grados dando clase de este mes de mayo”, lamentan.
No queremos parches puntuales como los ventiladores, queremos inversiones a largo plazo
Itsaso Bilbao es madre de un niño de segundo de Primaria y presidenta de la Asociación de Familias de Indautxuko Eskola y cuenta a este periódico que “técnicos de Prevención de Riesgos Laborales han tomado mediciones a primera hora de la mañana y las aulas rondaban ya los 28 grados”. “A lo largo de las horas la temperatura sube y ahora no sabemos a cuánto estará, pero una de las fachadas da al sur y la otra al este y esa orientación hace que incidan los rayos del sol y se vaya caldeando y, como no tenemos sistema de refrigeración no hay manera de que salga el calor del edificio. Hay clases, como el aula de 5 años, en la que la tutora nos ha comentado que es insoportable dar clase incluso en el pasillo porque da a la zona en la que más pega el sol, esa profesora en particular está desesperada, pero es algo que llevamos años arrastrando, no es algo nuevo y ocurre en todas las aulas”, critica.
Por ello, desde el colegio solicitan la instalación de “soluciones de climatización, la colocación de sistemas de protección solar en ventanas y aulas, la creación de zonas de sombra en el patio escolar, toldos, plantas, árboles...lo que sea necesario para poder utilizar el patio y la elaboración de un plan específico de adaptación climática para centros educativos históricos de la ciudad”. “No queremos parches puntuales como los ventiladores, queremos inversiones a largo plazo. Seguiremos trabajando y reclamando soluciones reales para garantizar unas condiciones dignas en Indautxuko Eskola”, defienden.
Al igual que en este colegio céntrico de Bilbao, en el barrio de Santutxu, familias del alunmado del instituto público Luis Briñas o del Pagasarribide en Rekalde han realizado una concentración este jueves en Bilbao representadas por BIGE, una organización que agrupa los AMPA de las escuelas públicas de Bizkaia, creada dentro de EHIGE, Euskal Herriko Ikasleen Gurasoen Konfederazioa. “Las elevadas temperaturas registradas estos días en Bizkaia vuelven a dejar en evidencia una realidad que muchas comunidades educativas llevan años denunciando: numerosos centros públicos no están preparados para garantizar unas condiciones adecuadas frente al calor extremo. Aulas que superan ampliamente las temperaturas recomendadas, falta de sombra en patios y ventanas, ausencia de persianas o sistemas de ventilación insuficientes forman parte del día a día en muchas escuelas e institutos. La situación está afectando tanto al bienestar del alumnado como al desarrollo normal de la actividad lectiva”, lamentan las familias.
Hasta este jueves por la tarde, al menos cuatro menores han tenido que ser atendidos por golpes de calor, la última, una alumna de primero de la ESO ha empezado a ver borroso y a sentirse mal y cuando se dirigía a dirección se ha desmayado en el pasillo perdiendo el conocimiento. Posteriormente, ha sido trasladada en ambulancia al hospital. “En distintos centros se han registrado episodios de malestar físico entre estudiantes e incluso se han tenido que adoptar medidas excepcionales ante las condiciones térmicas en las aulas. Comunidades educativas de diferentes municipios vienen alertando desde hace tiempo de que las infraestructuras escolares no están adaptadas a la realidad climática actual”, alertan.
Según sostienen desde BIGE, “más allá de casos concretos, la situación pone sobre la mesa un problema estructural: la falta de inversiones sostenidas en la red pública educativa”. “Muchas de las actuaciones reclamadas desde hace años – falta de instalaciones, toldos, patios cubiertos, mejora del aislamiento, renovación de ventanas, ventilación adecuada o adaptación climática de los edificios- continúan acumulando retrasos o siguen sin ejecutarse”, critican, debido a que, como inciden “las olas de calor ya no son episodios excepcionales”. “Son una realidad cada vez más frecuente y las administraciones públicas deben asumir la responsabilidad de adaptar los centros educativos para garantizar espacios seguros, saludables y dignos para alumnado y profesionales”, reclaman para después solicitar “una apuesta decidida por la mejora de las infraestructuras de la escuela pública y la puesta en marcha urgente de medidas que permitan afrontar las altas temperaturas sin poner en riesgo la salud ni las condiciones de aprendizaje del alumnado”.
La situación está afectando tanto al bienestar del alumnado como al desarrollo normal de la actividad lectiva
Desde el Departamento de Educación del Gobierno vasco informan a este periódico que “está atendiendo y dando respuesta a las necesidades concretas que trasladan los centros educativos”. “Cada situación se analiza de manera individualizada y, cuando es necesario, se activan medidas específicas adaptadas a cada realidad. En aquellos centros educativos en los que se han detectado necesidades específicas relacionadas con las altas temperaturas, el Departamento de Educación viene trabajando desde hace meses en distintas soluciones para paliar el impacto del calor en las aulas. Para ello, los equipos técnicos están desarrollando el trabajo técnico y administrativo necesario para cada actuación, incluyendo análisis de soluciones, mediciones, elaboración de presupuestos, tramitación de licencias y procedimientos de contratación”, explican.
Entre las medidas previstas, se encuentra la “instalación de elementos de protección solar, cuya ejecución está programada para este verano, coincidiendo con el periodo no lectivo, por motivos de seguridad y para evitar afecciones a la actividad escolar, con el objetivo de que puedan estar operativos al inicio del próximo curso”. Asimismo, el Departamento “está analizando y valorando actuaciones adaptadas a las necesidades específicas de distintos centros educativos, teniendo en cuenta que muchos edificios presentan características arquitectónicas muy diferentes y que, en algunos casos, se trata de edificios protegidos, lo que requiere soluciones técnicas específicas y determinados procedimientos administrativos”, señalan desde Educación.
“Esta situación pone también de relieve la necesidad ya detectada de adaptar progresivamente las infraestructuras educativas a los nuevos retos climáticos. Y aunque este tipo de episodios no sean habituales en Euskadi y puedan producirse de forma puntual, el Departamento de Educación considera necesario anticiparse y adaptar progresivamente los centros educativos a los nuevos retos climáticos”, informan.
En ese sentido, según detallan, “los nuevos centros educativos ya incorporan criterios de adaptación climática y confort térmico en el diseño de los espacios, dentro del plan de infraestructuras educativas Hezkuntza Eraiki 2030”.
El plan de infraestructuras no especifica un presupuesto exclusivo o una partida exacta destinada únicamente a la climatización de las aulas. Sin embargo, el concepto de “optimizar la climatización y el confort térmico” se encuentra integrado de manera transversal dentro de los objetivos estratégicos y se financia a través de dos de las líneas de trabajo principales: la 'Rehabilitación Integral de Infraestructuras Existentes', que cuenta con el 35% del presupuesto total del plan (aproximadamente 42 a 45,5 millones de euros anuales, dependiendo del año) y se destina a la renovación de los edificios actuales para transformarlos en entornos saludables y eficientes e incluye explícitamente la actualización de los sistemas de aislamiento y ventilación para optimizar el consumo energético y 'Obras de Nueva Construcción', que recibe aproximadamente el 30% de la inversión (entre 37 y 43,1 millones de euros anuales) para “diseñar los nuevos centros bajo estándares de consumo casi nulo e integrar tecnologías como la aerotermia y sistemas de ventilación pasiva”, recoge el plan.
El documento también menciona explícitamente en su apartado de objetivos estratégicos, en la sección 3.3 denominada 'Mejora de la Accesibilidad y el Confort', que “se diseñarán espacios que promuevan el bienestar mediante la optimización de la iluminación, ventilación y climatización”.
Desde el Departamento recalcan que recientemente la consejera de Educación Begoña Pedrosa ha anunciado que “el Gobierno vasco impulsará un plan de confort climático (en el que está ya trabajando) en los centros educativos, con el objetivo de seguir mejorando las condiciones de alumnado y profesorado ante situaciones de calor extremo y avanzar en la adaptación de las infraestructuras educativas”, adelantan, mientras tanto, según reconocen, “ante las altas temperaturas registradas estos días, también se están adoptando medidas organizativas extraordinarias en aquellos centros donde la situación lo requiere como adaptaciones horarias o refuerzo de sistemas de ventilación, y en coordinación con los Ayuntamientos, como es el caso de Bilbao”.
Hasta que las nuevas medidas contra el calor lleguen a las aulas, desde el Departamento de Educación se recomienda “evitar la exposición del alumnado en las horas de mayor calor, priorizar los espacios más frescos y sombreados, adaptar determinadas actividades físicas, favorecer la hidratación frecuente y extremar la atención ante posibles signos de malestar relacionados con las altas temperaturas”.