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Fuerzan a que en el servicio de alquiler de bicicletas de Donostia no sea requisito usar una aplicación móvil

El Ayuntamiento de Donostia ha aceptado la recomendación del Ararteko —la Defensoría del Pueblo vasca— con el fin de facilitar mayor acceso al sistema municipal de alquiler de bicicletas, conocido como Dbizi. La institución ha intervenido tras una queja ciudadana que advertía sobre las barreras tecnológicas que supone la exigencia de utilizar exclusivamente una aplicación móvil. Ahora, Dbus, gestora de Dbizi, se encuentra en fase de estudio para dar la “solución más adecuada” al requerimiento.

Actualmente, el sistema Dbizi cuenta con una flota de 317 bicicletas mecánicas y 317 eléctricas distribuidas en 81 paradas, y requiere el uso de un teléfono inteligente como único medio de acceso. El Ararteko ha solicitado al consistorio que adopte las medidas necesarias para cumplir con el contrato de concesión, el cual ya contemplaba el uso de “tarjetas sin contacto u otros mecanismos equivalentes”. La recomendación busca garantizar que el diseño del servicio no impida su utilización a personas que no disponen de terminales inteligentes o que no desean emplear aplicaciones móviles.

La intervención de la institución dirigida por Mikel Mancisidor se fundamenta en que la exclusividad tecnológica no garantiza “un acceso igualitario” y puede excluir a colectivos como “personas mayores o con menor acceso a herramientas digitales”. Adicionalmente, el Ararteko ha constatado una “falta de coherencia” entre la gestión actual y las condiciones previstas en la concesión original del servicio, que proponía dicha tarjeta sin contacto dentro de sus alternativas. Por ello, insta a la administración a eliminar las dificultades tecnológicas para proteger los derechos de la ciudadanía.

La medida suscita opiniones diversas entre las personas residentes de Donostia. Por ejemplo, Borja, vecino de la Parte Vieja, considera que es una “muy buena alternativa” para no depender del teléfono. No obstante, otra postura recogida defiende que el sistema actual es adecuado porque “literalmente todo el mundo tiene un móvil” y califica de “gasto de dinero público” crear un sistema aparte que apenas se utilizará. Frente a esto, una madre que transitaba por el centro recalca la importancia de ofrecer opciones, señalando que “las personas mayores de 60 no son tan ágiles con las aplicaciones” y sugiriendo un sistema de tarjeta similar al del autobús.

El Ayuntamiento de Donostia le informa a este medio que, desde la puesta en marcha de Dbizi en diciembre de 2020, no se habían recibido reclamaciones para habilitar canales distintos a la aplicación móvil. Aún se desconoce la posible alternativa, la cual le genera mucha curiosidad a Naia, una vecina de Gros que está de acuerdo con la alternativa, pero no se le ocurre una forma óptima de llevarla a cabo. Esa falta de claridad la está manejando Dbus en este momento, quien se encuentra realizando un “estudio técnico y organizativo” entre los implicados para definir la “solución más adecuada”. El Ayuntamiento prevé que, tras concluir los “análisis de gestión y los desarrollos tecnológicos necesarios”, el mecanismo alternativo esté operativo en un plazo aproximado de entre cinco y seis meses.