Gonzalo Nardiz Bengochea, consejero de ANV, leal colaborador de Aguirre y último superviviente del Gobierno de Euzkadi
El consejero Gonzalo Nardiz Bengoechea nació en Bermeo en 1905 y falleció en Bilbao en 2003. Fue el responsable de Agricultura en el Gobierno de Euzkadi y el único representante de la formación nacionalista ANV (Acción Nacionalista Vasca) en la coalición de partidos encabezada por José Antonio de Aguirre, del PNV.
Nardiz, con estudios navales, tuvo una posición económica muy desahogada por ser heredero de la empresa naviera familiar y de otos patrimonios. Sin embargo, decidió dedicarse a la actividad política. Su padre fue del PNV, pero Nardiz entendió que ese partido creado en el siglo anterior se había quedado antiguo y apostó por otro formato de nacionalismo más abierto que respetara a los pueblos de alrededor, según el libro. Así, en 1930 se sumó a la recién creada ANV y se convirtió en concejal en su Bermeo natal en las municipales de 1931, las del advenimiento de la II República. En 1933 fue elegido como miembro de la Diputación de Bizkaia y participó también en esos años en las negociaciones para la consecución del Estatuto vasco.
Tras el estallido de la Guerra Civil, colaboró con los organismos creados para defender la legalidad republicana en Bizkaia desde el inicio y, por sorpresa, fue designado miembro del nuevo Gobierno de Euzkadi. Fueron otros cargos de ANV los que habían negociado la coalición y el reparto de carteras. Le correspondió Agricultura. Se convirtió en un colaborador leal del lehendakari Aguirre desde el inicio, aunque venían de partidos diferentes. Tras la caída de Bilbao, se movió con él a Trucíos, a Cantabria, a Francia, a Catalunya y de nuevo a Francia.
La ocupación nazi le sorprendió en París. Logró huir en un tren hacia Burdeos, pero tuvo que hacer el viaje con los pies colgando de un vagón y agarrado de cualquier forma. Pasó de estar alojado en un hotel en el Arco del Triunfo a malvivir en Marsella. Allí fue detenido y enviado durante un año a un campo de trabajo, el de Rians, donde tuvo que cortar leña en los montes. Finalmente, tras una escala en Marruecos, pudo establecerse en México.
Sin embargo, el Gobierno de Euzkadi en el exilio regresó a la Francia liberada terminada la II Guerra Mundial. Nardiz, con una cartera sin contenido práctico, ejerció como delegado en Baiona y como asesor político de Aguirre. Entre otras misiones, tuvo que organizar el sepelio del lehendakari, en 1960.
En la transición de España hacia la democracia, ANV vivió una escisión entre los dirigentes históricos, como Nardiz, y una nueva generación joven que abrazó el marxismo. Nardiz, que pudo regresar del exilio en 1979 y vivir más de dos décadas en su tierra natal, se mostró satisfecho con el marco estatutario alumbrado en esos años y, mientras su partido se integró en HB (Herri Batasuna), él se acercó más a EE (Euskadiko Ezkerra, formación procedente de la rama político-militar de ETA y ahora integrada en el PSOE).
Como anécdota, Bermeo designó a Nardiz como hijo predilecto, pero HB votó en contra. El consejero de ANV tiene una calle allí, igualmente. En 1990 se creó el premio Gonzalo Nardiz, que siguen existiendo en la actualidad. Asimismo, el PNV le entregó en 1991 el premio Sabino Arana con presencia de Joseba, hijo de José Antonio de Aguirre. Nardiz fue el último superviviente de aquel Gobierno de Euzkadi pionero. Murió precisamente un 25 de octubre, el de 2003, coincidiendo con el aniversario del actual Estatuto vasco.