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Javier Ollo, el candidato sin candidatura (de momento) del PNV en Navarra de cara a las generales del 29 de noviembre

El nombre con mayor rango entre los elegidos por las bases del PNV como candidatos para las elecciones generales del 29 de noviembre es el del dirigente navarro Javier Ollo, que es miembro del Euzkadi Buru Batzar desde el año pasado. Pero, ahora mismo, Ollo es un candidato sin candidatura, porque incluso estando ya en marcha el plazo para registrar las listas, no está claro aún cómo se presentará la coalición de la que forman parte los nacionalistas en Navarra, Geroa Bai, conformada también por el partido de la expresidenta Uxue Barkos, Socialverdes, y por los minoritarios Atarrabia Taldea.

La información es muy escasa. Cuando Pedro Sánchez disolvió las Cortes Generales y fijó la fecha para las urnas, la formación de Aitor Esteban se apresuró a activar el proceso interno de ratificación de candidaturas. En la primera comunicación pública, solamente habló de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, aunque los 'batzokis' de Navarra votaron igual que el resto una propuesta encabezada precisamente por Ollo, que es también alcalde de Alsasua y parlamentario foral.

Después, trascendió que Geroa Bai —principalmente por impulso de la parte 'socialverde'— alentó posibles acuerdos con fuerzas de izquierdas como el Frente Amplio cuando Esteban lleva insistiendo toda la precampaña en la necesidad de tener un perfil propio, alejado de la polarización de bloques. En la cronología sigue la presentación, el pasado sábado, de los candidatos del PNV. En la fotografía estaba Gorka Urtaran como referencia en Álava, Idoia Sagastizabal por Bizkaia y, desde luego, Maribel Vaquero, la actual portavoz en el Congreso y cabeza de lista por Gipuzkoa. Con ellos estaba Ollo.

Voces internas no ocultan su inquietud por la situación del partido en Navarra, que precisamente tiene en Ollo a su gran referente junto al consejero de María Chivite Mikel Irujo. Ollo, en 2025, se convirtió en 'burukide' de Esteban, el primer navarro en lograrlo más allá de la cuota fija para los presidentes territoriales, en este caso Unai Hualde.

Oficialmente, tanto el PNV como Socialverdes indican que están ultimando las candidaturas y que habrá una lista “en tiempo y forma”, pero nada se sabe de las propuestas del partido de Barkos, por ejemplo. Hay de margen hasta el 26 de octubre. Y no está claro si el cabeza de lista será o no el planteado por el PNV. En 2023, la plancha de Geroa Bai la lideró la 'jeltzale' María Solana, que fue séptima fuerza en la comunidad foral y quedó muy lejos de obtener representación. Para el Senado, el PNV ha propuesto también un nombre, el de Anika Luján, que ya fue brevemente senadora en 2015 merced a una coalición más amplia con fuerzas de izquierda.

Geroa Bai no consigue escaño en el Congreso desde 2011, con la propia Barkos de candidata y revalidando el acta que obtuvo en 2004 y 2008 al frente de otra marca, Nafarroa Bai, una extinta confluencia con fuerzas que ahora están en EH Bildu como EA y Aralar. El PNV siempre recalca que es la fuerza política más antigua de Navarra, con más de un siglo de historia. De hecho, en la II República resultó electo como diputado, en las generales de 1931, José Antonio de Aguirre, que obtuvo al mismo tiempo representación por Bizkaia pero se quedó con la navarra. Cinco años después, aquel último diputado electo del PNV en Navarra se convirtió en primer lehendakari en 1936. El único ministro en la historia del PNV ha sido también navarro, Manuel de Irujo.

Desde 2000, el PNV no usa sus siglas en las generales. Nadie verbaliza esa posibilidad ahora, pero es cierto que una recentísima reforma legal, de julio de este mismo año, facilitaría al PNV mantener su grupo propio en el Congreso incluso yendo sin coalición en Navarra. Hasta ahora, el reglamento pedía a los partidos con menos de quince escaños y cinco o más, donde se suele encuadrar el partido de Esteban, un 15% del voto en cada uno de las provincias en que se presentaran. Sin embargo, desde esta legislatura se exigirá un 10% y como media de todas ellas, una barrera mucho más manejable.

Se da la circunstancia de que este debate ha llegado justo después de que, en septiembre, el PNV y Socialverdes revalidaran su acuerdo para las elecciones forales de 2027 y con Barkos nuevamente como aspirante a presidenta. Ocupó el cargo de 2015 a 2019 y, desde entonces, la caída de apoyos ha sido evidente, aunque es incuestionable el tirón que mantiene, ya que la marca, sin ella, funciona mucho peor. De cara a las municipales de Pamplona hay también acuerdo, presumiblemente con candidato 'socialverde' pero sin que esté aún concretado.