El PNV y Uxue Barkos, cuatro años más juntos en Navarra: la letra pequeña del funcionamiento de Geroa Bai
Aunque su relación con el PNV en los últimos años se ha enfriado en alguna medida, Uxue Barkos volverá a ser la candidata en las elecciones forales de Navarra de la coalición Geroa Bai, la marca que une a los 'jeltzales' con lo que oficialmente se llama “Geroa Social Verdes en Europa”, el partido de Barkos, y el grupo minoritario Atarrabia Taldea. El efecto en las urnas de la expresidenta de 2015 a 2019, aunque la tendencia de esta opción vasquista es claramente a la baja, es perfectamente real. Un dato: en Pamplona, en 2023, Geroa Bai logró unos 7.000 votos en las municipales y, a la vez, el doble en las forales, 14.000. Ahí la papeleta estaba encabezada por Barkos.
El PNV ratificó el 11 de septiembre los nuevos términos de la coalición Geroa Bai al menos para otros cuatro años. La documentación interna a la que ha tenido acceso este periódico habla de la de Barkos como una candidatura “de consenso”. En círculos internos del partido de Aitor Esteban ha sorprendido también que, a la vez, se ratificara a ciegas la candidatura para el Ayuntamiento de Pamplona, de la que no se dan detalles —ni desde luego la identidad— aunque parece que recaerá de nuevo en los Socialverdes de Barkos y no en el PNV.
Tras la desaparición de Nafarroa Bai porque algunas de sus fuerzas, como EA o Aralar, pasaron a EH Bildu, fue el tirón de Barkos el que permitió darle continuidad con la forma de Geroa Bai. Ha sido solamente en los últimos años cuando el entorno de Barkos se ha articulado con un partido propio, llamado en la información oficial “Geroa Socialberdeak Europan”, en euskera, o “Geroa Social Verdes en Europa”, en castellano, cuyas siglas serían “Geroa SB/SV”.
El mayor hito fue el acceso a la Presidencia en 2015. Desde 2019, en cambio, muestra desgaste en las forales, a pesar del tirón de Barkos, y malos resultados en el resto de convocatorias. En la última cita con las urnas, las europeas de 2024, Geroa Bai quedó en séptima posición y a punto de ser sobrepasada también por la formación ultra de nuevo cuño SALF.
El preámbulo del acuerdo de coalición señala que los integrantes de Geroa Bai están “convencidos” de que el proyecto “ha adquirido carta de naturaleza en el panorama político de Navarra” y que es un “actor imprescindible”. Tras la salida de Barkos de la Presidencia, Geroa Bai se ha mantenido como socio del PSN de María Chivite en dos legislaturas, aunque el camino no ha estado exento de tensiones.
El nuevo documento guía de Geroa Bai asegura mantener “inalterables” los “signos de identidad” del proyecto, como la “sed de justicia”, la defensa del euskera, el “europeísmo” o la “obstinación” para defender que los navarros puedan “vivir dignamente” y “realizarse en armonía con la naturaleza”. Hablan de Navarra “como sujeto político libre y soberano”, que aspira a “profundizar en su autogobierno”.
Geroa Bai se rige por una Comisión Permanente de diez miembros, cuatro Socialverdes, cuatro del PNV y dos de Atarrabia Taldea. Entre otras funciones, es el órgano que analizar las posibles alianzas de Gobierno o estratégicas. Dispone de unas juventudes complementarias a EGI, llamadas Gazteok Bai. Los integrantes de todas las fuerzas de la coalición se llaman “geroabaikides” y la formación, en su ánimo de no perder implantación local, se articula en “herrigunes” de ámbito local o comarcal.
El acuerdo que hará a Barkos candidata da a su partido tres de los cuatro primeros puestos en la lista electoral. El PNV solamente dispondrá del segundo lugar. En el siguiente tramo, de los puestos cinco al ocho, el PNV tendría dos, Socialverdes otro y Atarrabia Taldea uno. Barkos logró 9 escaños (de 50) cuando logró gobernar en 2015, ahora es cuarta fuerza con 7 y algunas encuestas apuntan a una bajada hasta los 5 de cara a 2027.
El documento refrendado por el PNV indica, textualmente, que “para la conformación de la candidatura del Ayuntamiento de Iruña-Pamplona se seguirá el mismo criterio” de reparto por partidos. Eso sí, las fuentes consultadas inciden en que se ha aprobado sin saber quién será el candidato de consenso. El 2023 fue Koldo Martínez, también del grupo de Barkos, pero ya abandonó la institución mediada esta legislatura. Ahora mismo Geroa Bai tiene dos concejales, uno por cada socio principal.
El acuerdo menciona también que para los puestos de “primer nivel”, como la Presidencia del Parlamento navarro (desde 2019 en manos del PNV con Unai Hualde), los miembros del Gobierno (tres de Socialverdes y uno del PNV) y el posible escaño en el Senado a través de la Cámara foral (el puesto actual de Barkos) se actuará de forma coordinada y “equilibrada” entre los socios de Geroa Bai. Nada se menciona sobre la peculiar situación del Senado.
La expresidenta, efectivamente, fue enviada como senadora autonómica por toda coalición, también por el PNV, pero nunca se integró en el grupo de los nacionalistas y optó por agruparse con otras fuerzas de izquierdas, como Sumar. En paralelo, el PNV ha necesitado del apoyo de senadores del PSOE para poder disponer de estructura propia en la Cámara alta de las Cortes Generales. Ahora mismo, el vitoriano Adolfo Lander y el malacitano Rafael Granados, ambos socialistas, están adscritos al grupo del PNV, que está inmerso en una renovación de su portavocía con la salida por jubilación de su portavoz desde 2020, Estefanía Beltrán de Heredia, y la llegada de Beatriz Artolazabal, que se formalizará en los próximos días.
El acuerdo de coalición de Geroa Bai incorpora también un código ético para todos sus cargos. Incluye un compromiso de “información y transparencia frente a la opacidad habitual”, “actitud de servicio a la sociedad navarra”, “dedicación, intensidad y dignidad”, pero también “generosidad, altruismo y austeridad” en el cargo, orillar los “intereses personales”, prohibición del “cobros” más allá de los establecidos y de tener al tiempo “negocios” en conflicto de intereses y veto al uso de informaciones privilegiadas para cualquier tipo de fines.
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