La nueva moneda vasca también elige el diseño de sus propios billetes: personas, animales, árboles, paisajes y símbolos
Mientras los europeos pueden votar ya para elegir el nuevo diseño de los billetes de euro, Gure Moneta, el proyecto de divisa vasca propia de curso legal, ha lanzado una encuesta para seleccionar los motivos que ilustrarán sus billetes. Si el Banco Central Europeo ofrece opciones ya prefijadas (con figuras históricas, aves y ríos), la encuesta de Gure Moneta es más abierta: se pueden proponer ideas de hasta cinco categorías: personas; animales; árboles, flores o plantas; lugares o paisajes, y símbolos.
Pero ¿qué es Gure Moneta? Es el nombre provisional de una futura moneda local complementaria que se pretende usar en Euskal Herria (Euskadi, Navarra e Iparralde). Se ha fijado el último trimestre de 2026 como horizonte para que entre en funcionamiento al menos en las comarcas de Oarsoaldea (en Gipuzkoa, comprende los municipios de Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia) y Baztán (en Navarra, con el municipio homónimo y los de Urdax y Zugarramurdi). Cada unidad de esta moneda equivaldrá a un euro: habrá que canjear euros por la moneda, que luego se podrá usar para hacer pagos en los establecimientos y empresas que se sumen a la iniciativa.
“Ni una sola moneda saldrá de Euskal Herria. Toda la riqueza que se genere se quedará dentro del territorio y servirá para reforzar la economía local”, explican los promotores del proyecto. El principal objetivo es fomentar una economía local, con “una red de intercambio entre productores, proveedores, comercios, empresas y asociaciones” del territorio. Otros fines de la moneda son situar el euskera en el centro de la actividad comercial y defender el medioambiente, no permitiendo la participación de empresas que no muestren compromiso. “Por una transformación social que tiene como objetivo una sociedad equilibrada, cohesionada y justa, abordando los cuidados desde una perspectiva feminista. Por una sociedad más igualitaria e inclusiva, por las vidas de todas las personas que vivimos en nuestros territorios, sea cual sea su origen, cultura, creencia o estilo de vida, combatiendo discriminaciones, sin excluir a nadie, apostando por la paridad y la libertad sexual”, abunda la iniciativa.
El proyecto se presentó en sociedad el pasado febrero. Sigue buscando personas que apoyen la idea antes de lanzarlo. El objetivo que los promotores se han marcado es el de alcanzar el millar de personas colaboradoras, aunque por el momento solo llevan el 17%, según sus propios datos. “Es necesario que se activen las comunidades locales, pueblo por pueblo, y que asuman la responsabilidad de desarrollar el proyecto en su territorio. Para poder poner en marcha la moneda, es necesario tener una masa crítica mínima: necesitamos a la ciudadanía, a establecimientos y empresas, la implicación de las asociaciones”, se explica.
No es la primera propuesta de moneda alternativa. De hecho, en Iparralde ya funciona desde 2013 el eusko, divisa en la que se inspira la nueva iniciativa de Gure Moneta. Según las cifras brindadas por Luix Intxauspe, coordinador de Gure Moneta, a este periódico en febrero, circulaban por entonces alrededor de cinco millones de euskos. Los promotores se congratulan de que es la moneda local de mayor difusión en toda Europa y la que acumula el mayor volumen de transacciones.
Se prevé que, en el futuro, la nueva moneda cuyos diseños se votan ahora y el eusko que ya está en marcha en Iparralde sean compatibles. “Se garantizará la compatibilidad técnica, pero por ahora deberemos utilizar billetes y aplicaciones diferentes, ya que es necesario realizar varias gestiones legales para que se pueda utilizar una única moneda a ambos lados de los Pirineos. Estamos trabajando en ello y esperamos conseguirlo lo antes posible”, abundan los promotores.