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Una alternativa al euro: pueblos de Gipuzkoa y Navarra preparan billetes de una nueva divisa local para el otoño

En tiempos de criptomonedas, tarjetas de crédito y pagos con el móvil, hay pueblos en Gipuzkoa y en Navarra que quieren buscar una alternativa en efectivo al euro. La asociación Gure Moneta ha presentado esta semana un proyecto para implantar una moneda local en las comarcas de Oarsoaldea y en el Baztan navarro. Aunque todavía no cuenta con nombre ni diseño definidos, la divisa dispone de apoyo económico tanto público como privado. Ahora, busca la adhesión de particulares como socios. Si alcanza los mil inscritos necesarios, la moneda comenzará a circular este otoño, al borde de que se cumplan 25 años del final de la peseta.

El proyecto se inspira en el eusko, una moneda local existente en Iparralde desde hace años. En Baiona, por ejemplo, es posible abonar una consumición con un billete no emitido por el Banco Central Europeo. Luix Intxauspe, coordinador de Gure Moneta, le explica a este periódico que el eusko cuenta con 1.500 particulares adheridos y 4.500 empresas. Se estima que circulan cinco millones de euskos, que tiene paridad en el tipo de cambio con el euro. Tras trece años en circulación, los comercios que comenzaron a trabajar con esta moneda han incrementado sus beneficios entre un 25% y un 50%, calculan.

La divisa plantea cuatro objetivos: fomentar la economía circular mediante la reinversión en el territorio, promover la ecología a través del aumento de proveedores locales, impulsar el euskera, y reforzar la justicia social, garantizando la inclusión. Intxauspe detalla que, para alcanzar estas metas, se promoverán valores específicos mediante “dinamizadores” que acompañarán a las empresas locales en su cumplimiento. De este modo, se busca que los socios de Gure Moneta compartan principios igualitarios y multiculturales.

La puesta en marcha del piloto depende de alcanzar mil socios, cuyo formulario está disponible en su página web. Un socio particular podrá realizar una aportación mínima de 30 euros y una empresa, 50 euros. Al igual que el eusko, Gure Moneta aspira a que la divisa sea autofinanciada por particulares, empresas, organizaciones y entidades públicas. A todos ellos se les aplicará una cuota anual personalizada para el mantenimiento de sus cuentas y del sistema monetario.

Por el momento, el arranque del proyecto está financiado mayoritariamente por entidades públicas. Cuenta con el respaldo de la Diputación Foral de Gipuzkoa y de los ayuntamientos de Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia. En Navarra, el apoyo del Gobierno foral llega indirectamente a través del Ayuntamiento de Baztan, aunque con escaso conocimiento. El portavoz del Ejecutivo de Navarra, Javier Remirez, ha declarado no estar al tanto de la iniciativa.

La inclusión de Baztan responde a un motivo concreto. En 2024, el Ayuntamiento y el Gobierno de Navarra impulsaron estudios para analizar la viabilidad de una moneda social transfronteriza. Las conclusiones señalaron que siete de cada diez habitantes del valle estarían interesados en utilizar una moneda propia. Gure Moneta se apoya en estas investigaciones para desarrollar su propuesta.

Además, Baztan ha sido seleccionado como zona piloto por sus características socioeconómicas. Se trata de un entorno rural con baja densidad poblacional, alrededor de 7.000 habitantes en total. Su actividad económica es principalmente agrícola, con predominio de trabajadores autónomos. En cambio, Oarsoaldea es un entorno urbano con una población aproximada de 70.000 habitantes. Su economía es más diversificada que la de Baztan. Gure Moneta pretende evaluar el impacto de la moneda local en contextos y estructuras económicas diferentes.

Una vez alcanzado el número necesario de socios, se activarán tres soportes para operar con la divisa. Sí, habrá billetes físicos, pero también tarjeta con código QR y aplicación móvil. Así se garantiza que “tanto jóvenes como personas mayores puedan utilizar la moneda”. Por ahora, ni el nombre, ni el diseño de los soportes están definidos. Se prevé que estén finalizados este verano, con el objetivo de iniciar la circulación en otoño.

Gure Moneta aspira a que, en el futuro, se configure “una única moneda o un sistema entre las divisas desde una perspectiva transfronteriza”. No oculta que quiere una divisa común para todos los territorios vascos, colaborando con el eusko y con Ekhilur. Esta última utiliza el ekhi, una moneda digital local que se utiliza principalmente en Bilbao, Mungia, Hernani, Pamplona y Lumbier.