Pradales reivindica el “uso responsable y razonable” del autogobierno vasco basado en el humanismo
El lehendakari Imanol Pradales ha reivindicado un “uso responsable y razonable” del autogobierno vasco basado en el humanismo y ha apostado por un Gobierno vasco que asegure y enriquezca las estructuras institucionales “que permitan a las personas cooperar, convivir y desarrollarse colectivamente, sin dejar a nadie atrás”. “Solo así podremos ofrecer como país las oportunidades para el desarrollo y bienestar integral de las personas”. En la semana en la que dará inicio el curso político con la celebración el próximo jueves del primer Consejo de Gobierno vasco, Imanol Pradales ha apostado por “adecuar y renovar el humanismo” para afrontar “ estos días de incertidumbre”. “El humanismo debe ser nuestro anclaje en estos días de zozobra”, ha señalado.
En un artículo publicado en la red social Linkedin, bajo el título 'El humanismo, anclaje ante la zozobra', Pradales recuerda a Jose María Arizmendiarrieta, el sacerdote que sentó las bases del cooperativismo del grupo Mondragon, y el lehendakari Aguirre, y su filosofía de poner a las personas en el centro, y ha reivindicado “aprender de quienes nos precedieron”. “Hoy vivimos días de enorme inestabilidad. Guerras y crisis se suceden a gran velocidad, generando una creciente sensación de inseguridad, fragilidad y vulnerabilidad. No pocas personas sienten que se están perdiendo la estabilidad y el bienestar disfrutado durante décadas. Y miran al futuro con incertidumbre y preocupación”.
Ante esta situación el lehendakari se pregunta “qué hacer cuando los cimientos se tambalean y el futuro se antoja un lugar hostil y plagado de interrogantes”. “Lo primero, admitir que no existen fórmulas mágicas. Tampoco atajos”, señala. “Lo segundo, aprender de quienes nos precedieron. Nuestra tradición sociopolítica nos enseña que es nuestra obligación actualizar la concepción del ‘humanismo’, que debe ser nuestro anclaje en estos días de zozobra. Humanismo en las relaciones internacionales, la política, la economía, las relaciones sociales y personales. Humanismo global y local, como ventana a la esperanza en un contexto de interdependencia a todos los niveles. Un mundo que no obligue, como estamos viendo estas semanas, a millones de personas a poner su vida en riesgo para huir de la miseria, la persecución o la falta de oportunidades. Un mundo que no se rija por la ley del más fuerte o en el que las personas no sean esclavas de un nuevo tecnofeudalismo. Un mundo en el que la riqueza y el poder no estén concentrados en unas pocas manos y en el que el progreso tecnológico esté al servicio de las personas y no al revés”. “Este es el camino que tenemos que seguir recorriendo en Euskadi en este siglo XXI”, ha señalado, insistiendo en la necesidad de dar “centralidad a la persona”.
Pradales ha abogado por hacer un “uso responsable y razonable del autogobierno vasco” basado en el humanismo, y ha considerado que eso es lo que ha permitido a Euskadi “desarrollar un modelo propio y diferenciado de desarrollo socioeconómico en el que hemos sido capaces de integrar competitividad, equilibrio y cohesión social, a la par de construir comunidad vasca y enfrentar los grandes desafíos que han interpelado a nuestro país durante décadas”. “Nuestro éxito en estos días de incertidumbre pasa por acertar nuevamente en la actualización de las enseñanzas de quienes nos precedieron. En ser efectivos a la hora de adecuar y renovar el humanismo”, ha indicado.