Cargadores de coches eléctricos fuera de servicio y respuestas contradictorias sobre la red municipal de Cáceres

El Ayuntamiento de Cáceres ha decidido dejar fuera de servicio los puntos de recarga para vehículos eléctricos situados en el edificio Valhondo. Así lo reconocía en una respuesta oficial remitida a un ciudadano, en la que justificaba la decisión por las reiteradas averías y la falta de medios para garantizar una atención durante las 24 horas. Las instalaciones, puestas en marcha en 2011, estaban destinadas a dar servicio a vehículos eléctricos municipales y permitir también su utilización por particulares.

“Las reiteradas averías y la falta de medios para poder realizar atención 24 horas ha aconsejado suprimir el suministro eléctrico en estos puntos de recarga para evitar incomodidades a los usuarios”, señalaba el documento telemático municipal, que añadía que existen otros operadores en la ciudad que ofrecen el servicio.

Sin embargo, tras ser consultado por elDiario.es, el Ayuntamiento sostiene que los puntos de recarga de Valhondo, Embarcadero y Maltravieso se encuentran en funcionamiento. Además, asegura que Cáceres dispone de 69 puntos de recarga operativos, cuatro de ellos municipales y gratuitos.

Esta versión contrasta con las incidencias denunciadas por usuarios y con las comprobaciones realizadas en las distintas instalaciones. El Consistorio no ha aclarado cuándo se resolvieron los problemas que motivaron la supresión del suministro eléctrico en Valhondo ni qué actuaciones se llevaron a cabo para recuperar el servicio. El caso es que siguen sin funcionar.

Otros puntos con problemas de funcionamiento

Las incidencias no se limitan a Valhondo. En la calle Maluquer, el cargador lleva mucho tiempo sin funcionar, según las comprobaciones realizadas y los avisos de usuarios. Por el momento, no hay información sobre cuándo podría repararse.

En el edificio Embarcadero, aunque el Ayuntamiento sostiene que el punto de recarga está operativo, las comprobaciones realizadas muestran que solo funciona uno de los surtidores instalados, una circunstancia que limita de forma considerable su capacidad de servicio. Una usuaria habitual explica que, cada vez que acude con su vehículo, suele encontrar al menos dos coches esperando para cargar. Además, asegura que nunca ha podido comprobar si el sistema permite completar la recarga, ya que las pocas veces que ha encontrado un puesto libre este no estaba operativo. “Cuando alguna vez estaba libre, no funcionaba”, resume.

También existen dudas sobre la instalación del aparcamiento de Maltravieso, equipada con placas solares para alimentar los puntos de recarga. Se trata de un sistema de carga lenta, condicionado por la energía disponible y que no ofrece las prestaciones de un cargador rápido convencional. Aunque el Ayuntamiento asegura que funciona, usuarios consultados y comprobaciones recientes han detectado incidencias que cuestionan su disponibilidad efectiva.

El Consistorio sostiene que Cáceres cuenta con cuatro puntos municipales gratuitos operativos y un total de 69 puntos de recarga en servicio. Sin embargo, no ha identificado cuáles de las instalaciones municipales funcionan plenamente ni ha aclarado las discrepancias existentes entre la información facilitada por sus servicios, las incidencias comunicadas por usuarios y las comprobaciones realizadas sobre el terreno.

La situación ha puesto además de manifiesto la confusión existente en torno a estos servicios municipales. Mientras una respuesta oficial remitida a través de la sede electrónica indicaba que se había cortado el suministro en Valhondo por las continuas averías, el equipo de Gobierno sostiene ahora que ese punto, junto a los de Embarcadero y Maltravieso, está operativo. Entre ambas versiones, los usuarios se encuentran con instalaciones que presentan incidencias, funcionamiento parcial o nulo y dificultades para comprobar su disponibilidad. La falta de información pública actualizada, de explicaciones sobre las averías detectadas y de un seguimiento visible del estado de los equipos alimenta la sensación de que la red municipal de recarga ha permanecido durante los últimos años sin una estrategia clara de mantenimiento.