Alcántara se reivindica como “capital rural del teatro” en el 40º aniversario de su Festival Clásico
El municipio cacereño de Alcántara celebrará del 1 al 9 de agosto la XL edición de su Festival de Teatro Clásico, una cita consolidada desde hace años en el calendario cultural extremeño que, tras cuatro décadas de trayectoria, se reivindica como “capital rural del teatro” con El Brujo, la recuperación del género de zarzuela y el talento extremeño como protagonistas.
La presentación de la programación ha tenido lugar este lunes en el Gran Teatro de Cáceres, en un acto en el que han participado la directora del certamen, Rocío Montero; la alcaldesa de Alcántara, Mónica Grados, así como representantes de la Diputación de Cáceres y el secretario de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Palomino, quienes han coincidido en subrayar tanto la madurez de festival como su capacidad de vertebración cultural.
La programación de esta edición especial se articula en torno a un total de 29 actividades distribuidas a lo largo de nueve jornadas, entre las que destacan 13 propuestas de compañías extremeñas, una cifra que evidencia la “apuesta sostenida del festival por el talento local”, la creación contemporánea y el fortalecimiento del tejido escénico regional, según Montero.
El Conventual de San Benito volverá a ejercer como principal escenario del festival, acogiendo los espectáculos centrales de la programación, mientras que de forma paralela se desplegará una oferta cultural complementaria en plazas, calles y distintos enclaves patrimoniales del municipio, lo que permitirá extender la experiencia teatral más allá del espacio escénico tradicional.
Programación
Entre los nombres propios de esta edición destaca el regreso, un año más, de Rafael Álvarez 'El Brujo', figura estrechamente vinculada a la historia del certamen, que presentará la obra ‘La segunda venida de Cristo o el yoga de Jesús’, una propuesta escénica que combina humor, palabra y reflexión y que, además, adquiere un “carácter simbólico” en el contexto del 40 aniversario.
La programación principal incluirá otros montajes como ‘Casa con dos puertas, mala es de guardar’, de Verbo Producciones y basada en una obra de Calderón de la Barca; así como ‘Farra’, coproducción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) y la compañía de Lucas Escobedo, reconocida con el Premio Max 2025 al mejor espectáculo musical.
El cierre del festival llegará con la representación de la zarzuela ‘Doña Francisquita’, a cargo de la Compañía Teatral Clásicos de la Lírica, lo que supondrá la recuperación de un género que formó parte habitual de la programación en etapas anteriores y que regresa en esta edición conmemorativa como guiño a la trayectoria histórica del certamen.
Con motivo del 40 aniversario, la organización ha previsto además una serie de actividades específicas de carácter conmemorativo, entre las que se incluyen un homenaje que repasará la evolución del festival a través de sus protagonistas, así como una conferencia en la que participarán distintos directores que han formado parte de su desarrollo a lo largo de los años.
De forma paralela, el denominado ‘Festival off’ volverá a llenar las calles de Alcántara con propuestas de teatro de calle, pasacalles, espectáculos familiares, animación cultural y actividades participativas, muchas de ellas de carácter gratuito, lo que refuerza la vocación del certamen de acercar la cultura a todos los públicos y dinamizar la vida social del municipio.
La organización ha insistido igualmente en su compromiso con la accesibilidad, incorporando espectáculos adaptados para personas con discapacidad, además de colaboraciones con entidades como la Fundación ONCE, lo que permite avanzar en la inclusión y garantizar una oferta cultural abierta y diversa.
En el plano institucional, el secretario general de Cultura ha destacado que “Alcántara se convertirá en la capital rural del teatro”, subrayando la consolidación del festival y su papel como plataforma para las artes escénicas extremeñas.
La alcaldesa, por su parte, ha puesto en valor la evolución de un proyecto que, “nacido con recursos limitados pero con gran implicación social”, se ha transformado en un “referente cultural y en un motor económico para la comarca” de la Sierra de San Pedro.