Las bajas laborales duran en Extremadura el doble que la media nacional debido al colapso de las listas de espera
Extremadura lidera la duración media de las bajas laborales y la espera en Traumatología, según recoge el informe de UGT ‘Situación de la IT y sus efectos en la salud“. El aumento de las listas de espera, la saturación de la atención especializada y las demoras diagnósticas y terapéuticas retrasan la recuperación de la salud y prolongan innecesariamente las bajas laborales. Por ello, UGT Extremadura urge a actuar las administraciones y las empresas para evitar que las incapacidades temporales se cronifiquen por una falta de atención sanitaria y preventiva adecuada.
La duración media de los procesos de incapacidad temporal en Extremadura alcanza los 87,13 días en 2025 situándose muy por encima de la media estatal de 45,8 días, lo que significa que una baja laboral en Extremadura dura prácticamente el doble que en el conjunto del país, explica el sindicato, que también advierte de que esta situación no es un problema de absentismo, sino “un síntoma del deterioro de la salud de las personas trabajadoras y de las dificultades del sistema sanitario para responder a tiempo”. En Extremadura, el volumen de procesos de incapacidad temporal es relativamente bajo —108.437 procesos en 2025—, pero acumula 9.447.761 días de baja, lo que refleja que el problema central “no es tanto el número de bajas como su prolongación”.
UGT subraya que la situación es “especialmente grave” en las listas de espera. Extremadura registraba en 2024 una espera quirúrgica media de 164 días, frente a los 103,8 días de media nacional. Esto supone alrededor de 60 días más de espera que el conjunto del Sistema Nacional de Salud. La diferencia es aún más llamativa en Traumatología, una especialidad clave por su relación con las patologías musculoesqueléticas, una de las principales causas de bajas laborales de media y larga duración. En esta especialidad, Extremadura alcanza los 242 días de espera, el peor dato autonómico recogido en el informe.
Para UGT estos datos demuestran que las listas de espera sanitarias “constituyen un componente estructural que incide en la prolongación de las bajas laborales”. Cuando una persona trabajadora no recibe a tiempo diagnóstico, tratamiento, intervención quirúrgica o valoración especializada, su recuperación se retrasa y la incapacidad temporal se alarga. Esta realidad tiene un impacto directo sobre la salud y calidad de vida de las personas afectadas y sobre la Seguridad Social.
Bajas de más de un año
El informe también señala que Extremadura aparece entre las comunidades con mayor incidencia de procesos de incapacidad temporal de más de un año, junto con Asturias, Melilla, Cantabria, Galicia y Canarias. Este dato refuerza la preocupación por la cronificación de las bajas y por la dificultad de recuperación en determinados territorios.
UGT denuncia que en Extremadura no se ha firmado ningún acuerdo que posibilite que las mutuas adelanten pruebas en procesos traumatológicos de Incapacidad Temporal por Contingencia Común. Dos años después de la firma de un acuerdo tripartito en el seno del diálogo social por el que se posibilitaba a las Mutuas y a las Consejerías de Sanidad autonómicas establecer convenios que ayudasen a recuperar la salud de las personas trabajadoras adelantando procesos quirúrgicos, diagnósticos y rehabilitadores, “en Extremadura como en otras muchas comjunidades este acuerdo no se ha firmado, lo que lleva a concluir que dado que las patologías traumatológicas son una de las primeras causas de IT parece evidente que la Junta de Extremadura ni las Mutuas están interesadas en reducir el número de bajas ni el tiempo de duración”.
Por otro lado, el 97% de los convenios sectoriales vigentes en Extremadura cuentan con complementos retributivos sobre algún tipo de prestación. Se podría vincular el repunte de la IT en los últimos años a que la negociación colectiva ha mejorado notablemente este tipo de cláusulas. Sin embargo, “un análisis de las cláusulas convencionales de IT en Extremadura indica que no han variado sustancialmente a lo largo del tiempo”, por lo que, según UGT, el aumento de la IT no proviene de dichas cláusulas, sino de un deterioro en la salud de las personas trabajadoras más relacionado con el deterioro en el sistema de salud, y en la falta de inversión en prevención de riesgos por parte de empresas y administraciones públicas.
En conjunto, el sindicato señala que Extremadura“ no destaca por tener más bajas, sino porque las bajas duran mucho más. Y eso exige examinar y analizar las causas: listas de espera, falta de recursos sanitarios, deterioro de la salud laboral y ausencia de una prevención real de los riesgos psicosociales.
“La solución no pasa por endurecer el control de las bajas ni por culpabilizar a las personas trabajadoras, sino por reforzar el sistema sanitario público, reducir las listas de espera, invertir en prevención de riesgos laborales y abordar de manera específica los riesgos psicosociales y organizativos en las empresas”, explicado UGT, que reclama que las administraciones públicas y las empresas asuman urgentemente su responsabilidad en este ámbito.