Nuevos regadíos Tierra de Barros: entre la “demanda social” y la falta de agua

El presidente de la Junta, Fernández Vara, y la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, han debatido este miércoles en un pleno de la Asamblea de Extremadura sobre la sostenibilidad de los nuevos regadíos Tierra de Barros, en un dilema entre los beneficios económicos del proyecto y su demanda por parte de los agricultores, y las dudas que podría plantear por sobreexplotación y escasez de los recursos hídricos.

Para De Miguel, que planteaba la cuestión, estamos en una situación de emergencia climática, de sequía ya crónica, y las nuevas superficies comprometerían las reservas de agua del pantano de Alange para, además, potenciar la producción en dos cultivos, olivo y vid, cuyos precios de venta están a la baja, por lo que además del problema del agua no se conseguiría el efecto económico pretendido.

La Comunidad de regantes de Mérida, ha citado De Miguel, ya ha anunciado un recorte del 70 por ciento en la dotación de agua de riego, un recorte que se plantea en el embalse de Alange, que está actualmente al 21 por ciento de su capacidad, “y es de donde se pretenden extraer 43 hm³ para los nuevos regadíos”.

Si el Regadío de Tierra de Barros estuviera en marcha a día de hoy “no solo estaría comprometida el agua para regar, sino también para el consumo humano, y aún estamos en diciembre”.

Ha pedido al presidente Vara que su gobierno reconsidere este proyecto y dedique la inversión prevista en Tierra de Barro a potenciar las cooperativas y a mejorar la calidad y la diferenciación de los productos agroganaderos para aumentar el valor añadido: “el sector agrícola necesita proyectos que mejoren la rentabilidad de las explotaciones y permitan el futuro para las próximas generaciones, y no proyectos con escasa garantía de éxito que no benefician a los agricultores, sino a las empresas constructoras e intermediarias”.

Hay reservas hídricas

El presidente de la Junta le ha replicado que el proyecto de regadío de Tierra de Barros nace de la necesidad de los agricultores, asegurado que no se pueden tomar decisiones importantes “a base de situaciones coyunturales” y ha recordado que para ello existen las reservas hídricas.

Es una demanda social, de los agricultores de la comarca, y “no una imposición” de la administración regional

Según Vara, si Extremadura es la comunidad con más agua “no hay razón” para que esté por debajo de la superficie de regadío de otras regiones con menos agua, cuando además ayudará a que sea más competitiva.

El jefe del Ejecutivo regional, que sí comparte con Irene de Miguel la necesidad de mejorar y modernizar los regadíos existentes, ha insistido en que “no es un proyecto estrella” ni una imposición.