El placentino Michel Pedrero, elegido mejor fotógrafo de reportaje del mundo en los 35 AWARDS 2026
El fotógrafo extremeño Michel Pedrero Rubio, nacido en Plasencia, ha sido reconocido como Mejor Fotógrafo de Reportaje del Mundo en la 12ª edición de los 35 AWARDS 2026, uno de los certámenes internacionales de fotografía más multitudinarios y prestigiosos del panorama contemporáneo. El galardón supone un hito para el fotoperiodismo español y extremeño y consolida la trayectoria de un autor que ha convertido el nomadismo, la documentación etnográfica y la mirada humanista en las señas de identidad de su obra.
Pedrero, conocido bajo el nombre artístico de 'Wildnomadphoto', ha obtenido el reconocimiento gracias a su serie 'Hygiene in a failed state' (Higiene en un estado fallido), un trabajo desarrollado junto a la comunidad Mundari, en Sudán del Sur, donde retrata la vida cotidiana de este pueblo nilótico y su relación simbiótica con el ganado en un contexto marcado por la ausencia de infraestructuras básicas y la inestabilidad política.
La edición de 2026 de los 35 AWARDS reunió a más de 124.000 fotógrafos procedentes de 174 países y cerca de 470.000 imágenes presentadas a concurso. El sistema de selección, dividido en tres fases y supervisado por un jurado internacional integrado por 50 especialistas de distintos países, está considerado uno de los más exigentes del circuito fotográfico internacional. El reconocimiento recibido por Pedrero no premia únicamente una imagen concreta, sino la calidad y coherencia narrativa del conjunto de la serie presentada.
Aunque el fotógrafo extremeño obtuvo el segundo puesto en la subcategoría de imagen individual de reportaje, la puntuación global alcanzada por toda su obra fue la que finalmente lo situó en el primer puesto mundial de la clasificación general de fotógrafos de reportaje. El certamen valora especialmente la consistencia narrativa, la capacidad de construir un lenguaje visual propio y el desarrollo de proyectos documentales sostenidos en el tiempo.
Una de las fotografías más comentadas de la serie muestra a un niño Mundari lavándose con orina de vaca, una práctica tradicional utilizada como desinfectante natural y repelente de insectos en una región donde el acceso al agua potable y al saneamiento es extremadamente limitado. Lejos de buscar el impacto sensacionalista, el reportaje apuesta por una aproximación profundamente humanista, centrada en la dignidad, la resistencia y la adaptación cultural de esta comunidad ganadera.
Los Mundari
La vida de los Mundari gira en torno a las vacas Ankole-Watusi, animales considerados símbolo de riqueza, supervivencia y prestigio social. Pedrero retrata ese vínculo con una estética cargada de atmósferas densas y casi irreales, construidas a partir del humo de las hogueras de estiércol que la comunidad utiliza para ahuyentar mosquitos y protegerse de los parásitos. Las cenizas, además, son empleadas como protección solar y repelente para personas y animales.
En las imágenes predominan los tonos terrosos, los cielos polvorientos y la luz natural del amanecer y el atardecer, elementos que se han convertido en parte del sello visual del fotógrafo placentino. Su trabajo huye de la espectacularidad vacía y de la representación clásica de la miseria africana para construir una narrativa basada en la cercanía emocional y la observación paciente.
Pedrero se define como un “explorador de la verdad” y un “ser humano de pies inquietos”. Su trayectoria está profundamente marcada por el viaje y por la convivencia prolongada con las comunidades que fotografía. Aunque nació en Plasencia, el autor ha residido durante años en ciudades andaluzas como Granada y Sevilla, una dualidad que él mismo resume como “raíces extremeñas y alma andaluza”.
La pasión por la fotografía le viene desde la infancia. Hijo de un pintor y de una poeta, comenzó utilizando la cámara analógica de su padre y desarrolló una formación mayoritariamente autodidacta basada en la experimentación, el estudio de la luz natural y el análisis del trabajo de otros autores. Un viaje de varios meses por América Latina terminó de convencerle de que la fotografía era la herramienta con la que quería contar historias sobre la diversidad humana y paisajística del planeta.
Desde entonces ha recorrido algunos de los territorios más remotos y complejos del mundo: el Ártico siberiano, Etiopía, Angola, India, Myanmar, Bolivia, Papúa o Sudán del Sur. Sus trabajos han sido publicados en medios internacionales como National Geographic o The Times y también mantiene un portfolio destacado en Photo Vogue. Además, es embajador de la marca Nikon y participa habitualmente en talleres y expediciones fotográficas internacionales.
Antes de este reconocimiento mundial ya había logrado una importante proyección internacional. En 2022 fue finalista de World Press Photo por su serie 'Sudán nos mira', centrada en el golpe de Estado ocurrido en el país africano en 2021. Aquella nominación marcó, según ha explicado en distintas entrevistas, un punto de inflexión en su carrera profesional y consolidó su interés por documentar territorios atravesados por conflictos políticos, crisis humanitarias y procesos de transformación social.
Parte de su trabajo más reciente se centra en la documentación de culturas y tradiciones amenazadas por la globalización y el cambio climático. En el Valle del Omo, en Etiopía, ha fotografiado las marcas corporales y rituales identitarios de las tribus Larim y Toposa, mientras que en Bolivia ha desarrollado varias series sobre las cholitas escaladoras, mujeres indígenas que practican montañismo vestidas con atuendos tradicionales y que se han convertido en símbolo de resistencia y empoderamiento femenino.
En Siberia documentó la vida de los Nenets, un pueblo nómada de pastores de renos que sobrevive en condiciones extremas bajo las auroras boreales del Ártico. En India, sus retratos de la comunidad Dom de Varanasi, encargada de las cremaciones rituales, muestran nuevamente su interés por retratar oficios y formas de vida marcadas por el estigma social desde una perspectiva de dignidad y humanidad.
Cooperación internacional
Además de su faceta artística y documental, Pedrero participa en proyectos de sensibilización y cooperación internacional. Ha colaborado con organizaciones humanitarias utilizando sus exposiciones para recaudar fondos y visibilizar conflictos olvidados por los grandes medios de comunicación. También impulsa el colectivo 'We the Wild Collective', una plataforma orientada a dar voz a artistas y creadores de comunidades remotas o marginadas.
El fotógrafo extremeño prepara ahora nuevos proyectos relacionados con el impacto del cambio climático en comunidades indígenas del Amazonas y los Andes, así como una serie sobre la despoblación rural en Europa con especial atención a Extremadura. Bajo el título provisional de 'Cities with Memory', el trabajo pretende documentar cómo sobreviven la memoria y las tradiciones en territorios afectados por el abandono demográfico.
El triunfo de Michel Pedrero en los 35 AWARDS llega además en un momento de intenso debate sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación visual. En un certamen que ya incorpora categorías específicas para imágenes generadas mediante IA, la victoria de una obra profundamente vinculada a la experiencia física, la convivencia y el viaje refuerza el valor del fotoperiodismo documental basado en la presencia humana sobre el terreno.
Con este reconocimiento internacional, el fotógrafo placentino sitúa su nombre entre los grandes referentes actuales del reportaje fotográfico y convierte su mirada nómada y humanista en una de las más destacadas del panorama visual contemporáneo. Su trabajo, construido desde la paciencia, la inmersión y el respeto hacia las comunidades retratadas, ha logrado conectar con audiencias de todo el mundo y colocar a Extremadura en el mapa internacional de la fotografía documental.