150 euros más de alquiler al mes en cuatro años: la crisis de la vivienda prende la protesta en Mérida
El movimiento social por el derecho a la vivienda vuelve a tomar la calle en Extremadura. La recién constituida Plataforma de Inquilinas de Mérida ha convocado para este jueves, a las 20:00 horas en la Plaza del Rastro una concentración de protesta contra “el abusivo precio de las casas y los alquileres”. Bajo el lema “El alquiler se come mi sueldo, acabemos con el rentismo”, la movilización busca dar continuidad a las multitudinarias marchas que recorrieron distintas ciudades del país la pasada semana y organizarse localmente mediante el apoyo mutuo frente a la especulación inmobiliaria.
Desde la plataforma emeritense denuncian que la situación actual constituye una crisis social de magnitud equivalente a la financiera de 2008. “Sectores privados tratan ahora de hacer negocio con algo tan esencial como la vivienda, igual que antes lo hicieron con el suelo o la construcción, o como intentaron privatizar la sanidad pública”, advierten. Un escenario que, según señalan, “trunca especialmente el futuro de millones de jóvenes por la subida artificial de los alquileres promovida por fondos de inversión y grandes propietarios”.
Freno a los precios, expropiaciones a fondos buitre y zona tensionada
Entre las exigencias del colectivo, que suscribe la tabla reivindicativa del Sindicato de Inquilinas a escala estatal, se encuentra el fin definitivo de todos los desahucios, rechazando meras moratorias o aplazamientos, y la derogación de la 'Ley Mordaza'. Asimismo, reclaman la implantación del alquiler indefinido con renovación automática y la regulación efectiva de los precios de los arrendamientos.
En el caso concreto de la capital extremeña, donde estiman que la renta mensual se ha encarecido una media de 150 euros en los últimos cuatro años, exigen que Mérida sea reconocida formalmente como ciudad tensionada. A ello suman la petición de expropiar las viviendas vacías en manos de bancos y fondos buitre, mencionando expresamente a firmas como Poseidón, operativas en la región, para constituir un parque público urgente destinado a las familias vulnerables.
Duras críticas a la Junta de Extremadura y al “urbanismo hostil” en Mérida
El colectivo arremete también contra la gestión de las administraciones regional y local. A la Junta de Extremadura le reprochan “el abandono de la población más vulnerable” por no aplicar las herramientas legislativas ya aprobadas que permitirían evitar lanzamientos judiciales o garantizar alternativas habitacionales a las personas desahuciadas.
En el plano municipal, la plataforma alerta del avance de la gentrificación y la turistificación en Mérida, acusando un desequilibrio de inversiones entre un centro volcado en el turismo y unos barrios progresivamente degradados, unido al incremento descontrolado de apartamentos turísticos.
Como símbolo de este modelo, critican la reciente sustitución del mobiliario en la Plaza de España por “bancos antipobres”, una medida de “urbanismo hostil” orientada a impedir que las personas sin hogar puedan pernoctar, que ha generado un amplio rechazo social en la ciudad.
Rumbo a la huelga general de noviembre tras la victoria de Badajoz
La convocatoria de este jueves se produce un día después de que el Sindicato de Inquilinas anunciase la convocatoria de una Huelga General por la vivienda para el próximo 11 de noviembre, una cita a la que ya han confirmado su adhesión centrales sindicales como CGT, CCOO y UGT.
El movimiento por la vivienda encara este proceso de movilización poniendo en valor la efectividad de la protesta ciudadana. Muestra de ello, destacan desde la plataforma, ha sido la reciente paralización del desahucio de Antonio en Badajoz, un vecino jubilado al que el fondo buitre Berillyum II Invest Reo pretendía expulsar de su vivienda de alquiler tras más de una década residiendo en ella. La concentración convocada en su puerta por el Inquilinato de Badajoz logró forzar a la propiedad a sentarse a negociar y aplazar el lanzamiento dos meses, demostrando que “organizarse en sindicatos de inquilinas funciona”.
0