Extremadura mantiene la alerta por inundaciones y vigila el riesgo de colapso en la ladera del Castillo de Burguillos de Cerro
Los vecinos de Valuengo y La Bazana que fueron desalojados este jueves por riesgo de inundaciones, en torno a 800, pueden regresar a sus casas con un preaviso de evacuación que podría producirse en cualquier momento y preocupa la ladera del Castillo de Burguillos del Cerro por si hubiera o no riesgo de colapso, lo que determinará un comité técnico de valoración.
De ello ha informado en rueda de prensa el consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social en funciones, Abel Bautista, tras la reunión del CECOP que ha decidido mantener la situación operativa 0 del Plan Territorial de Protección Civil de Extremadura (PLATERCAEX) y la situación operativa 1 del Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (INUNCAEX).
Sin embargo, las familias de las Casas Aisladas de Gévora y Valdebótoa, en Badajoz, continúan desalojadas de sus viviendas por el temporal, aunque la mañana de este viernes han podido acceder temporalmente a los inmuebles para recoger enseres y otras cosas que precisen.
Los cortes de las carreteras de acceso se mantienen pero “se les permite acceder para que cojan enseres, medicamentos u otros productos que necesiten”, han explicado a EFE efectivos policiales en la entrada a las Casas Aisladas de Gévora.
La vivienda más afectada es la de Alba, quien al regresar ha vuelto al 'drama' de encontrar su inmueble anegado tras el momento que vivió ayer “con los bomberos para poder rescatar a la gata”: “la situación es desoladora pues se trata de las cosas de toda la vida”, y ahora se ha quedado “sin nada”.
Los accesos “se producen de forma escalonada, para recoger lo imprescindible”, pero en su caso su principal preocupación es poder “rescatar” lo que el agua no ha echado a perder. “Es una auténtica faena lo de esa vivienda”, explica Pedro, otro de los vecinos de la zona, quien se ha desplazado para comprobar que el agua no había llegado a su inmueble. Ha comentado que “en las Casas Aisladas de Gévora y Valdebótoa viven unas 500 familias”.
La mayoría de ellas han pasado la noche en segundas residencias o en inmuebles de familiares, aunque otras lo han hecho en el albergue del Revellín de Badajoz o en el edificio Multiusos de la pedanía de Gévora, tal y como pasó a finales de enero, a los que se ha añadido ahora la residencia de mayores de La Granadilla, también en la capital pacense. En este último caso se han habilitado unas 50 plazas, ha explicado a los medios el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera.
La situación del Guadiana en Badajoz
Gragera ha expresado que la bajada del nivel de los ríos ha permitido que las carreteras en torno a los poblados “mejoren”, lo que ha permitido la reapertura del acceso principal a la pedanía de Gévora, pero se mantiene el desalojo de las Casas Aisladas por las previsiones del fin de semana.
El primer edil ha recordado que la evolución del Guadiana provocó ayer que se desalojara también a los vecinos de las viviendas cercanas a la Estación Depuradora de Aguas Residuales y del Rincón de Caya, así como el cierre del puente de la Autonomía.
La evolución del Guadiana, mejor de lo esperado, pues “el pico de agua estimado no llegó a producirse”, ha precisado Gragera, ha permitido reabrir el puente esta mañana, aunque muy alerta a la continuidad de los desembalses de pantanos cercanos como el de Villar del Rey, pero también de otros más lejanos como Los Canchales u Orellana.
Esta situación provocará “algunos inconvenientes” mañana, por lo que se necesitarán implantar medidas como las puestas en marcha este jueves, ha reconocido.
El Consistorio también continúa “pendiente” de la crecida del río Limonetes por su afectación a la pedanía de Balboa, así como de distintos arroyos en el poblado de Alcazaba.