Los alquileres compartidos son más bajos en Extremadura… aunque los sueldos también

María, una joven dependienta de 30 años, comparte piso en Cáceres junto a otro compañero. Al hacer cálculos, suma hasta ocho años continuados en los que ha compartido piso (dos como estudiante, y cinco ya trabajando).

Tras tantos años de convivencia (unas veces mejor que otras), sigue sin ver claro eso de emanciparse del piso compartido. “No resulta fácil vivir sola cuando ganas 800 euros, lógicamente ganas no me faltan, pero las cuentas no salen”, lamenta esta joven.

De hecho ha buscado bastante, y en alguna que otra ocasión ha tenido el ‘amago’ de echarse adelante. Pero lógicamente, su estrecha economía le hace desistir, porque tendría que hacer frente a 250 ó 300 euros, más gastos, cada mes.

La opción ‘B’ ante los tiempos que corren sigue siendo la del piso de alquiler.En su caso, los gastos incrementan el alquiler en unos 100 euros más, de manera que cada mes dedica más de una tercera parte de su salario a tener un techo en la ciudad.

En Extremadura, los pisos compartidos más baratos

Según un estudio realizado por pisos.com, Madrid es la capital de provincia con un precio de un piso compartido más elevado, con 313 euros al mes. En el otro extremo, se sitúa Badajoz con las habitaciones más económicas (109 euros), seguida de Palencia (110), Ourense (114) y Cáceres, 129 euros.

En cuanto al perfil del inquilino, el grupo entre los 18 y los 25 años mantiene la mayoría. No obstante el estudio revela que los grupos de mayor edad ganan presencia.

Los datos sobre precios podrían llevar a pensar a muchos que alquiar con más gente un piso en esta región es un chollo. Aunque lo cierto es que los salarios y las jornadas laborales de los jóvenes en Extremadura son las peores de España, según recoge el Observatorio de Emancipación Joven del Consejo de la Juventud. Y ahí podría estar la clave del asunto.

Muchos quieren vivir solos, pero no pueden

El caso de María, la joven de Cáceres, no es un caso aislado. Muchos los jóvenes que quieren iniciar un proyecto de vida independiente, aunque los salarios y las condiciones laborales hacen que no se planteen dejar el piso compartido.

De hecho, el informe del consejo de la juventud, referente al último trimestre del 2014, indica que 3 de cada 10 empleados jóvenes en Extremadura trabaja menos horas de las necesarias para poder emanciparse. También que hasta el 97 por ciento de los contratos son temporales.