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La Universidad de Extremadura formará a sus alumnos en el trabajo en equipo y la gestión del estrés

La Universidad de Extremadura (UEx) ha presentado el programa de aprendizaje experiencial “Líderex”, que pretende formar a los estudiantes en el trabajo en equipo y en la gestión del estrés a través de un juego en el que deberán desactivar una bomba. 

La iniciativa espera contar con unos mil estudiantes antes de que finalice el plazo de inscripción. Ya están inscritos 80 equipos. La idea es facultar a los estudiantes de las competencias transversales que demandan las empresas y que muchas veces no contiene la formación curricular.

La iniciativa, que se enmarca dentro del proyecto de la UEx para la formación para el empleo, “Sapiem”, comienza con la constitución de un equipo de hasta siete universitarios, del mismo centro o de distintos, que recibirán previamente una formación básica sobre cómo mejorar las competencias que se pretenden adquirir.

Desactivar una bomba

Tras la participación en un juego para desactivar una bomba, que irá rotando por los centros, recibirán un informe personalizado de dos profesores observadores sobre las competencias adquiridas, para que sepan cuáles son sus debilidades y afrontarlas antes de ir al mercado laboral.

Entre 100 y 140 alumnos, los mejores en la anterior competición, acudirán en febrero al entorno de Cuacos de Yuste  para participar en una experiencia en el exterior de formación en equipo. El vicerrector de Estudiantes y Empleo, Ciro Pérez; y el profesor de la Facultad de Empresa, Finanzas y Turismo Carlos Ongallo, explican que en ocasiones se obvia la parte experiencial a la hora de formar a profesionales.

Nuevas formas de educación

Ponen como ejemplo que los países más avanzados en el informe PISA tienen aulas sencillas y austeras, puesto que “no es necesario tener grandes medios audiovisuales e infraestructuras para que la educación sea de primera”.

Así, ha abogado por que no se lo den todo hecho a los estudiantes, que deberán en esta iniciativa “tomar decisiones” y saber “lo que es arriesgarse, dejar al equipo colgado o esforzarse por el bien del equipo”. A su juicio las actividades experienciales se tratan de una “revolución en el mundo formativo”, pues dentro de unos meses se verá que las empresas prefieren a estudiantes con esta formación a los que solo la tienen “teórica”.