El PSdeG critica la falta de anticipación de la Xunta ante la sequía: “Esperar a que llueva no es una política de abastecimiento”

El líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha cargado contra la Xunta por la falta de anticipación para evitar situaciones de escasez de agua como la que se está dando este verano en Galicia- La respuesta del Gobierno gallego, dice, es “que ya lloverá o que la culpa es de los ayuntamientos”, pero “esperar por la lluvia no es una alternativa de suministro, no es una política de abastecimiento.

Besteiro visitó este lunes el embalse de Baíña, en Baiona (Pontevedra), uno de los municipios afectados por la falta de agua y en el que la Xunta aplica desde hace tres semanas medidas iguales a las de la alerta por sequía. Además, ha tenido que pedir ayuda ante la posibilidad de quedarse sin recursos para abastecer a una población que se multiplica en la temporada estival. El Gobierno gallego tiene, en total, a 32 municipios en alerta y a otros 59 en prealerta por la falta de agua. En la demarcación Miño Sil, que depende del Gobierno central, están en prealerta las cuencas del Miño, el Sil y el Cabe. Galicia afronta una sequía repentina que se ha dado pese a las abundantes lluvias del invierno pasado. En un contexto de escasas precipitaciones en verano y varias olas de calor consecutivas que favorecieron la evaporación, buena parte del territorio sufre escasez de agua.

El secretario xeral de los socialistas gallegos manifestó desde Baiona que la Xunta debe asumir que esto “no es una anécdota del verano del 26” y que el cambio climático va a hacer que la situación vaya a peor. “El único que parece no entender que tenemos un problema real de agua es el Gobierno del PP”, dijo. Galicia, añadió, “no va a ser el paraíso del agua” y los efectos se están apreciando ya en restricciones en muchos municipios y en el campo, con unas pérdidas que Unións Agrarias cifra en 164 millones de euros.

Critica a la Xunta por no tener una planificación adecuada y reclama que los esfuerzos se centren en la red de captación y distribución, incluido el tratamiento. También propone que el 50% o más de lo que se recauda por el canon del agua se destine a que los ayuntamientos puedan renovar sus redes, que “pierden agua por todas partes”.