La Armada recupera la quilla del barco romano oculto desde hace 1.700 años bajo las aguas de la playa de Palma

La Armada y el Consell de Mallorca han extraído la quilla del pecio romano de Ses Fontanelles, uno de los hallazgos arqueológicos más valiosos efectuados en Balears. Se trata de una nave mercante tardorromana del siglo IV d. C. cuyos restos reposan a dos metros y medio de profundidad y a apenas 65 metros de la costa de la Platja de Palma.

El rescate de la quilla marca el inicio de una nueva fase de recuperación del yacimiento descubierto en 2019, cuando un buceador que frecuentaba la zona se topó de forma fortuita con él. Aquel hallazgo -que incluye casi 300 ánforas cuyas inscripciones se han convertido en un caso único en el Mediterráneo- reveló uno de los tesoros subacuáticos más importantes de la zona. 

Según ha informado el Ministerio de Defensa y recoge Europa Press, un equipo del Centro de Buceo de la Armada ha participado en las tareas de rescate de la quilla, considerada una de las piezas estructurales más relevantes de la embarcación romana. La intervención se llevó a cabo entre el 4 y el 15 de mayo dentro de la segunda fase del proyecto arqueológico.

Los trabajos arrancaron en marzo con una primera campaña de localización y acondicionamiento del yacimiento, que permanecía parcialmente sepultado bajo arena y grandes acumulaciones de posidonia desde la última intervención realizada hace dos años. Los buzos militares efectuaron tareas de limpieza, retirada controlada de sedimentos y apoyo técnico permanente a los arqueólogos encargados de la investigación.

Tras completar la extracción, el operativo procedió al desmontaje del dispositivo instalado en la zona, incluida la retirada de la pontona, bombas y generadores utilizados durante la intervención. Además, se colocaron sacos de arena para proteger el pecio frente a futuros temporales marítimos y evitar nuevos daños en la estructura conservada bajo el agua.

El Ministerio de Defensa destaca que el yacimiento de Ses Fontanelles constituye un testimonio excepcional del tráfico marítimo romano en el Mediterráneo occidental. La recuperación de elementos estructurales como la quilla permitirá profundizar en el estudio de las rutas comerciales y de la actividad naval que conectaba Balears con otros territorios del Imperio romano.

Para los arqueólogos que trabajan en la intervención, supone una oportunidad histórica de ahondar en las profundas transformaciones que experimentó el Imperio Romano en la Antigüedad tardía, además de desentrañar cómo funcionaban las redes comerciales del Mediterráneo en el ocaso del Imperio romano y profundizar en el papel clave que jugó Balears en la conectividad de aquellos siglos. 

El complejo operativo reúne a un equipo científico internacional que trata de recuperar el casco y su cargamento con el máximo rigor arqueológico. En esta primera fase, los esfuerzos del equipo técnico se centran principalmente en retirar la arena que cubre el pecio, una tarea imprescindible para poder preparar la nave de cara a las siguientes fases de la extracción.

Además, hace varias semanas se completaron los trabajos preparatorios en el Castell de Sant Carles, donde se ha habilitado un laboratorio para acoger y tratar el material arqueológico cuando se haya completado la recuperación del pecio.