UGT desconvoca la huelga en la perrera de Palma entre acusaciones de “esquirolaje” por facilitar que los voluntarios paseen a los animales

Neus Bonacasa

Mallorca —
31 de agosto de 2026 19:34 h

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UGT ha desconvocado la huelga en el Centro de Bienestar Animal de Son Reus gestionada por la concesionaria Athisa que dio comienzo el pasado 24 de agosto para reclamar mejoras laborales que solucionen la situación de “grave precariedad laboral e inseguridad” que padecen. Además, el sindicato ha denunciado la existencia de presunto esquirolaje por parte del Ayuntamiento de Palma y ha anunciado una ofensiva legal.

En un comunicado, la organización sindical ha explicado que retira la protesta tras constatarse la neutralización de la medida de presión como consecuencia directa del “grave e ilegal esquirolaje externo perpetrado por la directiva municipal del Ayuntamiento de Palma”. Ha señalado que dejar la huelga no significa parar el conflicto, más bien al contrario. Hasta la fecha, han explicado, el sindicato había mantenido en reserva diversas situaciones graves a la espera de poder solucionar el conflicto laboral.

UGT ha denunciado que el Director General de Medio Ambiente, Espacios Naturales y Bienestar Animal, y el Jefe de Departamento de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal, estuvieron realizando tareas correspondientes a los huelguistas de manera continuada y reiterada durante los días de huelga.

Desde UGT han subrayado la “profunda falta de respeto” demostrada hacia los derechos del personal y han añadido que si la situación inicial ya resultaba vergonzosa para la empresa y para la Administración, “la absoluta inacción del Ayuntamiento que no ha movido un solo dedo durante todo el conflicto” cuestiona la falta de ética de los responsables poniendo de manifiesto su poca altura política y su responsabilidad.

Por su parte, la situación de los animales, según explicó UGT, había sido positiva y se “alegran de que puedan salir a pasear y disfrutar de su bienestar”. Sin embargo, remarcaron que este hecho estaba ocurriendo mediante “una flagrante vulneración” del derecho a huelga.

La asociación animalista 'Los abandonados de Son Reus' compartió en un post de Instagram que a causa de la huelga estaban sufriendo “quienes menos tienen culpa: los perros”. Explicaron que según declaraciones de los voluntarios no se les estaba permitiendo sacar a los perros a pasear, a pesar de que habían acudido al centro e intentado “buscar soluciones pensando únicamente en el bienestar de los animales”.

Los animalistas denunciaron que a causa de la huelga estaban sufriendo "quienes menos tienen culpa: los perros".

“Los perros no entienden de huelgas, decisiones administrativas ni responsabilidades políticas. Solo saben que hoy no han salido. Privarles de ese único momento de libertad, ejercicio y contacto humano no debería ser una opción. Las diferencias laborales, los conflictos internos o las decisiones de la Administración no pueden recaer sobre los animales”, añadieron.

El Ayuntamiento declaró a elDiario.es que la normalidad era absoluta en el centro de Son Reus, y que se estaban cubriendo “sin mayores incidencias todas las funciones y servicios que se desarrollan en el recinto”. “Por parte del área de Medi Natural del Ajuntament se está proporcionando apoyo, como, de hecho, habitualmente se hace para optimizar el trabajo que se realiza en Son Reus. No es nada nuevo ni guarda relación con los paseos de los perros a cargo de voluntarios. Estos últimos están colaborando también con el normal funcionamiento de Son Reus, como hacen habitualmente”, añaden.

Ahora, han advertido según su versión de los hechos, UGT volcará todos sus esfuerzos en denunciar públicamente y ante las instancias judiciales todas aquellas“ graves irregularidades” que hasta el momento no habían sido publicadas. Ya han puesto los hechos en conocimiento de la autoridad laboral y ha avanzado que se exigirán responsabilidades directas por la vulneración del derecho fundamental de huelga y el presunto delito de esquirolaje contra los responsables políticos y directivos implicados.

Un presunto esquirolaje

El sindicato declaró la semana pasada, mediante un comunicado, que entendía y denunciaba “esta injerencia directa como una práctica inaceptable de esquirolaje externo”. Según informaron, responsables del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Palma estaban acudiendo a las instalaciones para realizar tareas propias de los operarios en huelga para facilitar que el personal voluntario pudiera sacar a pasear a los perros.

También acusaron a cargos del Ayuntamiento de “infundir sistemáticamente mentiras y falsedades” entre la plantilla “con el único objetivo de amedrentar a los trabajadores para que desistan de sus legítimas reivindicaciones laborales” y, según explicaron, los paros estaban registrando un seguimiento del 100% y la plantilla estaba cumpliendo con los servicios mínimos decretados “demostrando una altísima y escrupulosa responsabilidad a pesar de considerar que dicha resolución cercena su derecho a huelga”.

“Grave precariedad laboral y falta de seguridad”

El pasado lunes 24 de agosto dio comienzo la huelga indefinida en el centro sanitario animal de Son Reus ante la “falta absoluta” de solución por la “grave precariedad laboral e inseguridad” registrada por la UGT Servicios Públicos. El sindicato, mediante un comunicado de prensa, lamentó que sus demandas habían sido “ignoradas” por parte del Ayuntamiento de Palma.

Entre otras cuestiones, desde UGT han criticado que se mantengan las nóminas de los profesionales en el salario mínimo interprofesional (SMI) y que sus condiciones en materia de prevención de riesgo y salud laboral “siguen sin ser mejoradas”. A su entender, es “inhóspito” que el personal no tenga a disposición “ni agua para beber en pleno 2026”. “Esto es ridículo”, han subrayado.

Asimismo, advirtieron que mientras los trabajadores “carezcan de unas condiciones de trabajo seguras y dignas”, resulta “materialmente imposible” garantizar que el cuidado de los animales cumpla con los estándares mínimos de calidad y con la legislación vigente en materia de bienestar animal.

Al no conseguir un acuerdo con el Tribunal de Arbitraje y Mediación de Balears (Tamib), la huelga siguió adelante. El Ayuntamiento de Palma, de acuerdo con el sindicato, impuso unos servicios mínimos del 100% que, para los trabajadores, son “absolutamente abusivos y desproporcionados” debido a que supondrá que tengan que dar una cobertura completa de la plantilla en varios turnos y actividades.

Esto, a su parecer, “desnaturaliza por completo” el derecho fundamental a la huelga, dado que “desactiva” los efectos de la protesta y obligando a la plantilla a prestar prácticamente el servicio diario bajo la cobertura de servicios mínimos.

El seguimiento de los paros por parte de los trabajadores, siempre según UGT, es del 100% y se realizan únicamente los servicios mínimos que, ha indicado, están afectando a las labores que realizan las asociaciones de voluntarios que pasean a los perros.