Abdul El-Sayed gana las primarias de Michigan en una victoria clave para el ala izquierdista del Partido Demócrata

Juan Gabriel García

Nueva York —
5 de agosto de 2026 16:59 h

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Después de un sufrido recuento de votos que se ha alargado hasta la mañana del miércoles en Estados Unidos, el candidato progresista Abdul El-Sayed se ha impuesto en las elecciones primarias del Partido Demócrata celebradas el martes 4 de agosto en Michigan, un estado considerado clave para que los demócratas opten a hacerse con la mayoría en el Senado en los comicios de medio mandato que se celebrarán el próximo noviembre.

El-Sayed se ha proclamado ganador frente a la congresista Haley Stevens, a pesar de la cantidad de dinero que el lobby Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC) ha inyectado en la candidatura de Stevens para intentar que desbancara al que partía como favorito.

El ganador, musulmán e hijo de inmigrantes egipcios, es el último progresista y outsider que consigue desbancar a los candidatos impulsados por el aparato del Partido Demócrata. Así pues, su victoria se suma a la de los Socialistas Democráticos de América (DSA) en Colorado y Nueva York. Pero la de Michigan es la más significativa, pues se trata de un llamado 'swing state', donde en 2024 Donald Trump ganó por solo 80.000 votos a la demócrata Kamala Harris.

Con más de 10 millones de habitantes, Michigan es el décimo estado más poblado de EEUU. La victoria de El-Sayed puede interpretrarse como un indicador de que un programa más a la izquierda tiene opciones de triunfar en el resto del país. Una de las principales críticas que se ha hecho hasta ahora al fenómeno de Zohran Mamdani, el alcalde socialista de Nueva York, o a otros perfiles del sector más izquierdista del Partido Demócrata es que sus propuestas solo funcionan en estados nicho y marcadamente progresistas. El-Sayed ha debilitado esta teoría, aunque la prueba de fuego será en las elecciones de medio mandato de noviembre, cuando se disputará con el republicano Mike Rogers el escaño del Senado que deja vacío el demócrata Gary Peters.

El único hecho que podría empeñar la victoria de El-Sayed es el estrecho margen por el que se ha impuesto a su rival, Stevens. Con un 95% de los votos escrutados, la agencia Associated Press le ha dado por ganador con tan solo 20.000 votos de diferencia (0,90 puntos porcentuales).

El-Sayed, a pesar de no pertenecer directamente al DSA, ha contado con el apoyo de los dos pesos pesados de la órbita progresista: el senador independiente Bernie Sanders y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. El resultado de Michigan también refuerza la posibilidad de que Ocasio-Cortez presente su candidatura para las presidenciales de 2028.

A pesar de ir a lomos de la ola izquierdista y en contra del aparato del partido que han impulsado los candidatos del DSA, El-Sayed ha rechazado activamente la etiqueta de “socialista” y ha evitado enmarcar su campaña en una disputa derecha-izquierda. Ha querido que su agenda de izquierdas hable por sí sola y ha optado por una campaña que ha definido como “un movimiento para el pueblo”.

“Tanto si me apoyasteis como si no, tanto si votasteis a la vicepresidenta Harris en 2024 como si votasteis a Donald Trump; si, como yo, creéis que deberíais poder pagar la compra; si, como yo, creéis que deberíais poder permitiros una vivienda; si, como yo, creéis que vuestros impuestos deberían invertirse en vosotros y no enviarse a otros lugares; si, como yo, creéis que un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo es un derecho de nacimiento en este país [...] espero que os unáis a este movimiento”, ha declarado El-Sayed esta mañana en una comparecencia posterior a la confirmación de los resultados.

Con su campaña, se ha convertido en uno de los principales defensores de una sanidad pública en Estados Unidos, bajo el lema “Medicare para todos”, en referencia al actual programa que subvenciona los seguros médicos a buena parte de los estadounidenses. El programa Medicare ha quedado herido de muerte después de que el año pasado el presidente Donald Trump lograra aprobar la denominada Big Beautiful Bill, una ley fiscal que prevé mantener las rebajas de impuestos a los ricos a costa de recortar millones de dólares destinados a la asistencia sanitaria y otras ayudas.

La victoria de El-Sayed envía un claro mensaje a la cúpula del Partido Demócrata sobre el descontento de las bases y la necesidad de construir un nuevo relato que conecte con las preocupaciones materiales de los votantes. “Lo que hemos demostrado es que, si estás dispuesto a construir un movimiento ladrillo a ladrillo, si estás dispuesto a recorrer todo tu estado y mantener conversaciones en salas grandes y pequeñas, empezando cuando la gente ni siquiera está pendiente de unas elecciones, sino del precio de la gasolina, de los alimentos, de la vivienda y de la asistencia sanitaria, entonces puedes construir una conversación que acabe convirtiéndose en un movimiento capaz de derrotar a Goliat”, ha expuesto.

Revés a la AIPAC

No pasa por alto que El-Sayed ha ganado las primarias en un estado con una alta concentración de población árabe y musulmana. En las elecciones presidenciales de 2024, el apoyo a Israel del Partido Demócrata y las reticencias a criticar sus acciones en Gaza pasaron factura a Kamala Harris. En este nuevo ciclo, El-Sayed es una de las muchas figuras de la órbita progresista que ha corregido el rumbo, cargando abiertamente contra el AIPAC y denunciando el genocidio contra los palestinos.

Destaca que El-Sayed ha hecho hincapié en diferenciar el lobby proisraelí y el Estado de Israel de la comunidad judía. “AIPAC e Israel no son lo mismo que el judaísmo y el pueblo judío. Amo el judaísmo y amo al pueblo judío. Lo más peligroso es ampliar la definición de antisemitismo para incluir las críticas a Israel”, dijo durante uno de sus últimos actos de campaña.

El AIPAC, a través de plataformas de donación afiliadas, se ha gastado unos 30 millones de dólares en promocionar a Stevens, la rival de El-Sayed. Es la mayor inversión de dinero que ha hecho el lobby proisraelí en una única carrera electoral en años. “Gastaron una cantidad de dinero sin precedentes para derrotarnos: anuncio de ataque tras anuncio de ataque tras anuncio de ataque tras anuncio de ataque, una campaña publicitaria constante. Pero resulta que los anuncios son la parte del programa de televisión que la mayoría de la gente no quiere ver”, ha remarcado El-Sayed, demostrando que es posible ganar una contienda desafiando al poderoso lobby.

La cantidad ingente de dinero que ha volcado la AIPAC en la campaña de las primarias demócratas también ha servido a El-Sayed para poner en cuestión el modelo a través del que se financian las campañas electorales en EEUU. El candidato ha denunciado la facilidad con la que las grandes fortunas pueden interferir en la democracia del país, como ya se vio en 2024 con la inyección millonaria de Elon Musk a la candidatura de Trump.