EEUU lanza una nueva oleada de ataques sobre Irán y evidencia la fragilidad de la tregua
Estados Unidos ha afirmado este sábado que había atacado 10 objetivos en Irán siguiendo las instrucciones del presidente de EEUU, Donald Trump, en una serie de ataques que han sacudido el frágil alto el fuego. Horas después, Irán acusó Washington de volver a violar el memorando de entendimiento y reafirmó su determinación de responder militarmente a cualquier agresión.
El mando central de EEUU, en una publicación en redes sociales, ha afirmado que aviones militares estadounidenses atacaron “infraestructuras de vigilancia, sistemas de comunicación, instalaciones de defensa aérea, almacenes de drones y capacidades de colocación de minas” del Ejército iraní, tras un ataque contra un buque mercante a primera hora de la mañana del sábado. Posteriormente, precisó que los ataques afectaron a 10 objetivos militares iraníes en múltiples ubicaciones dentro y cerca del estrecho de Ormuz.
Los ataques ponen de manifiesto el peligro de que la guerra con Irán vuelva a descontrolarse, incluso después de que Irán y EEUU alcanzaran un acuerdo provisional para intentar llegar a un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto.
En una publicación en las redes sociales, Trump afirmó que EEUU había “atacado instalaciones iraníes de almacenamiento de misiles y drones, así como emplazamientos de radar costeros, ¡por violar el acuerdo de alto el fuego, OTRA VEZ!”. Advirtió de que podría llegar un momento en el que EEUU ya no pueda actuar con sensatez “y se vea obligado a terminar el trabajo por la vía militar. ¡Si eso ocurre, la República Islámica de Irán dejará de existir!”, escribió Trump en Truth Social.
En respùesta, el Ministerio iraní de Exteriores en un comunicado aseguró que “estos ataques salvajes, que constituyen una violación flagrante del apartado 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, así como una violación expresa de la primera cláusula del Memorando de Entendimiento para el fin de la guerra, demuestran que el régimen estadounidense no concede el menor valor ni credibilidad a sus compromisos”.
El incidente se produce tras un intercambio similar ocurrido apenas unos días antes, cuando un dron iraní atacó un buque mercante frente a la costa de Omán el jueves y el ejército estadounidense respondió con ataques al día siguiente. El mando Central de EEUU ha afirmado que, en este último ataque, las fuerzas iraníes atacaron el petrolero Kiku con un dron de un solo uso. El petrolero transportaba más de dos millones de barriles de crudo y navegaba por el estrecho de Ormuz.
Según sitios web de seguimiento de buques, el Kiku partió a principios de semana de un yacimiento petrolífero de Catar situado en el centro del Golfo Pérsico y se dirigía a un puerto de los Emiratos Árabes Unidos ubicado en el Golfo de Aman, justo al otro lado del estrecho de Ormuz. Al parecer, intentaba utilizar una ruta establecida cerca de la costa de Omán que sirve de alternativa a la ruta sancionada por Irán, que atraviesa sus propias aguas.
Un organismo marítimo multinacional supervisado por la Armada de los Estados Unidos anunció el sábado que ampliaría la ruta de Omán para permitir tanto el tráfico de entrada como el de salida, lo que probablemente creará un nuevo punto de tensión con Teherán, que considera el estrecho como una fuente clave de influencia en las conversaciones en curso con Estados Unidos.
El ejército estadounidense afirmó que “Irán tuvo la oportunidad de respetar el acuerdo de alto el fuego”, pero “decidió no hacerlo” cuando sus fuerzas atacaron al Kiku. La televisión estatal iraní informó de explosiones en una zona situada justo al norte del estrecho de Ormuz.
Previamente el sábado, un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Bahrein señaló que “varios drones iraníes” habían atacado el país. Calificó el ataque de “amenaza flagrante para la seguridad de los ciudadanos y residentes”. No hubo informes inmediatos de daños. La Guardia Revolucionaria, fuerza paramilitar iraní, había emitido anteriormente un comunicado difundido por la agencia estatal de noticias IRNA en el que afirmaba haber atacado varios objetivos “del ejército terrorista estadounidense en la región”. No especificó qué zonas fueron atacadas.
Bahrein ha sido uno de los críticos más acérrimos de Irán y alberga la 5.ª Flota de la Armada de EE. UU. Acaba de recibir al secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, con motivo de una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo, que concluyó con un llamamiento para que cesen los ataques de Irán y se mantenga el estrecho completamente abierto.
A estas denuncias, se ha sumado este domingo Kuwait que ha interceptado nuevos misiles y drones lanzados por Irán la pasada madrugada contra su territorio. Tanto el Ejército de Kuwait como el de Bahrein afirmaron en sendos comunicados que han interceptado “varios” misiles y drones lanzados por Irán contra los dos países del golfo Pérsico, sin informar de momento de víctimas o daños.
Baréin y Kuwait afirmaron este domingo que han interceptado nuevos misiles y drones lanzados por Irán la pasada madrugada contra su territorio, tras los nuevos ataques de Estados Unidos del sábado contra el país persa, por lo que el Gobierno bareiní pidió una “acción internacional” para frenar “las agresiones iraníes”.
Un buque sufre un ataque mientras se amplía la ruta de Ormuz
El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, dependiente del ejército británico, informó de que un petrolero fue atacado el sábado en el estrecho; la tripulación se encuentra a salvo y no se han registrado daños medioambientales. Nadie reivindicó inmediatamente el ataque, pero las sospechas recayeron sobre Irán.
Justo después de ese informe, el Centro Conjunto de Información Marítima, supervisado por la Armada de EEUU, indicó que la ruta cerca de la costa de Omán se está ampliando para permitir el tráfico de entrada y salida.
Irán ha insistido en que los buques deben obedecer sus órdenes y ha advertido de que comenzará a cobrar tasas por el tránsito por el estrecho. Sin embargo, en los últimos días, cada vez más buques han intentado salir del Golfo.
Ebrahim Azizi, que preside la comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní, escribió el viernes que “el estrecho de Ormuz está bajo la jurisdicción de Irán, por lo que hay que respetar las normas”.
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, que ha liderado las negociaciones con Irán, declaró en las redes sociales el viernes por la noche que Irán debería “coger el teléfono” si hay desacuerdos sobre el acuerdo de alto el fuego, “pero la violencia se responderá con violencia”.
Estados Unidos y los Estados árabes del Golfo han rechazado las exigencias de Irán. El estrecho se considera una vía navegable internacional, a pesar de encontrarse en aguas territoriales de Irán y Omán.
El Centro Conjunto de Información Marítima advirtió de que la amenaza para los buques era “considerable”, y añadió que “se advierte a los marineros de la existencia de minas y deben contar con presencia naval mientras continúan las operaciones de desminado”.
La Organización Marítima Internacional suspendió el viernes una nueva iniciativa para evacuar buques y afirmó que no la reanudará hasta que haya garantías de que los demás buques no serán atacados. Según la organización, unos 115 buques han podido salir del estrecho en los últimos días.
Estados Unidos e Irán están negociando los términos del acuerdo, que incluyen cuestiones como el paso de buques por el estrecho —vital para el suministro mundial de petróleo y gas natural— y el futuro del programa nuclear iraní y las reservas de uranio altamente enriquecido.
En virtud del acuerdo provisional, ambas partes disponen de 60 días para ultimar los detalles. Poner fin a los enfrentamientos en el Líbano entre Israel y el grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán, es una parte fundamental del acuerdo.