Trump asegura que tuvo que mandar de vuelta a Missouri a los bombarderos por la negativa inicial de Starmer a usar sus bases para la guerra de Irán

17:36 h

“Me sentí muy decepcionado cuando el primer ministro me dijo: 'No podremos hacerlo”. Así ha explicado el presidente de EEUU, Donald Trump, cómo Keir Starmer se negó a dejarle sus bases para bombardear Irán al inicio de la guerra: “Todo comenzó con la isla; esa isla que los pueblos indígenas han reclamado como propia [Diego García]. Y necesitaba la isla para que aterrizara ese hermoso bombardero B-2. Se nos comunicó que no podíamos utilizarla. Tuvimos que volar de regreso a Missouri, lo cual supone un vuelo de 17 horas, en lugar de apenas un par de horas. Y yo exclamé: '¡Tienen que estar bromeando!'. Eso no estuvo nada bien. Cometieron un grave error”.

“No quiso ayudarnos”, ha insistido Trump en la reunión de su gabinete: “Ese país con el que tenemos el vínculo más antiguo, el aliado de más larga historia. Nadie ha estado a la altura, salvo los cinco países de Oriente Medio. En realidad, nunca recibimos mucho apoyo. Debemos tenerlo presente como país, porque gastamos billones de dólares protegiendo a Europa y a los países de la OTAN, y ellos no estuvieron ahí para nosotros en un asunto de poca monta”.

Y añade: “Nosotros siempre estuvimos dispuestos a estar ahí. Al menos lo estábamos antes, no sé si lo seguiremos estando ahora, para ser franco; pero, honestamente, siempre estuvimos ahí cuando ellos necesitaron ayuda. Estamos ahí para proteger a Europa de Rusia. En teoría, eso no nos afecta a nosotros. Tenemos un océano enorme, vasto y hermoso por medio pero estamos allí para proteger a la OTAN, para protegerlos de Rusia; sin embargo, ellos no están allí para protegernos a nosotros. No tiene sentido”.

“Por cierto”, termina, “logré que se comprometieran a pagar el 5%, aunque todavía no lo han pagado. El problema es que no han pagado; si se miran las cifras, verán que no han cumplido con el pago. Así que nosotros estuvimos allí para ellos, pero ellos no estuvieron allí para nosotros. ¿Acaso los necesitábamos? No; nunca pensé que los necesitáramos. En realidad, lo que estaba haciendo era una prueba. Y no lo hicieron”.

Informa Andrés Gil.