El ICE mató a tiros en Houston a una persona diferente a la que estaba persiguiendo
Los agentes federales de inmigración que mataron a un hombre durante un control en Houston este martes estaban buscando a otra persona, según una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional citado por The New York Times.
Los objetivos del ICE eran dos personas de Guatemala, una de las cuales, según los agentes, se encontraba en una furgoneta blanca conducida por Lorenzo Salgado Araújo. Pero los inmigrantes guatemaltecos no se encontraban en la furgoneta. Salgado Araújo, un migrante mexicano que llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos de forma irregular, se dirigía al trabajo con otros tres hombres, informa NYT.
Cuando los agentes intentaron detener el vehículo, un agente disparó a Salgado Araújo en el abdomen, quien falleció en un hospital horas más tarde.
Los agentes federales no llevaban cámaras corporales, según ha informado el Departamento de Seguridad Nacional, informa AP.
Asimismo, la fiscalía de Houston ha declarado que está investigando la muerte de Salgado Araújo, cuya familia, como los demócratas, exige una investigación independiente sobre el tiroteo.
En los días transcurridos desde entonces, se han hecho públicas pocas fotos o vídeos relacionados con el tiroteo, a diferencia de otras muertes a manos de agentes federales de inmigración.
La familia de Salgado Araújo, quien llevaba más de 35 años viviendo en EEUU, ha cuestionado la versión de ICE y ha pedido a la agencia que haga públicas las pruebas.
En un comunicado, el DHS afirma que a los agentes aún no se les habían entregado cámaras corporales. El DHS, que supervisa al ICE, ha declarado que los agentes federales estaban llevando a cabo una operación para detener a una persona que se encontraba en el país sin estatus legal cuando intentaron detener el vehículo conducido por Salgado Araújo.
La agencia ha afirmado que Salgado Araújo embistió un vehículo de ICE y que un agente federal disparó su arma en defensa propia, versión que cuestionan tanto la familia como la oposición demócrata.
Al ser preguntado sobre si los agentes de ICE tenían como objetivo a Salgado Araújo, el DHS ha afirmado este jueves que los agentes habían estado vigilando una propiedad en la que habían observado previamente dos furgonetas blancas: “El 7 de julio, los agentes se encontraban ya casi en la dirección del sospechoso cuando observaron una furgoneta blanca con una persona que se parecía al sospechoso. Los agentes procedieron entonces a detener el vehículo”.
Salgado Araújo no tenía antecedentes penales y estaba a punto de obtener un permiso de trabajo tras haber vivido en EEUU durante más de tres décadas sin estatus legal, según ha declarado su familia.
La Fiscalía del Condado de Harris ha afirmado que llevará a cabo una investigación sobre el tiroteo, informa AP. La oficina está consultando con los fiscales de Minneapolis, donde agentes federales asesinaron a tiros a dos ciudadanos estadounidenses, para conocer cómo han gestionado las investigaciones sobre agentes federales de inmigración, según declaró el portavoz Rafael Lemaitre, informa AP: “Aunque el acceso a las pruebas clave sigue bajo control federal, estamos explorando todas las vías de investigación a nuestro alcance y revisaremos cualquier información que recabemos dentro de nuestras posibilidades”.
Tres hombres, entre ellos el hermano de Salgado Araújo, fueron detenidos por el ICE tras el tiroteo, según Juan Proaño, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), quien se ha mantenido en contacto con sus familias.
LULAC aún no ha obtenido imágenes de vídeo que muestren claramente lo que ocurrió durante los momentos del tiroteo y ha ofrecido una recompensa de 5 000 dólares a cambio de información de testigos, declaró Proaño a The Associated Press.
La posición de la furgoneta de Salgado Araújo y de los vehículos del ICE ha obstaculizado las imágenes de las cámaras de seguridad que LULAC ha revisado, añadió: “Esto va a hacer que sea aún más difícil descubrir la verdad sobre todo esto”.
El DHS ha indicado que se esperaba que los agentes del ICE implicados en el tiroteo recibieran cámaras corporales en los próximos 60 días.
Tras los asesinatos en Minneapolis de Renee Good y Alex Pretti, los demócratas se negaron a financiar a ICE y a la Patrulla Fronteriza sin cambios destinados a aumentar la rendición de cuentas y la transparencia, pero los republicanos del Congreso acabaron aprobando una ley que financiaba únicamente a ICE y a la CBP durante tres años sin ningún cambio en los protocolos de las agencias federales.
La familia, sin el cuerpo
La familia de Salgado Araújo aún no ha recibido el cuerpo de la víctima, denunció este jueves LULAC, informa EFE.
Antes de llevar a Salgado Araújo al hospital Ben Taub, donde falleció, los agentes gubernamentales lo despojaron de sus documentos de identidad y su teléfono móvil, y confiscaron el automóvil que conducía.
El hospital, por lo tanto, dio ingreso a Salgado como “John Doe”, el nombre genérico que se utiliza en EEUU para registrar a personas cuya identidad no ha sido determinada.
Las autoridades sanitarias “tuvieron que obtener información biométrica de su familia para confirmar su identidad y no confirmaron su muerte hasta más de 24 horas después del tiroteo”, indicó LULAC.
El centro de salud está pidiendo que un familiar autorizado reclame el cuerpo de Salgado; pero ya que su esposa, cuyo nombre aún se desconoce, es también migrante y está en el país sin un estatus legal, LULAC está trabajando con abogados para que se le conceda a uno de sus hijos la “potestad para reclamar el cuerpo”.
“Merece un funeral”, agregó Proaño, y LULAC indicó a su vez, en un vídeo publicado en redes sociales, que la familia está solicitando que se conserve toda la evidencia “relacionada” con esta muerte, al igual que las autoridades les entreguen todas sus pertenencias, entre ellas el automóvil.
Los demás ocupantes del vehículo -su hermano, Víctor Salgado Araújo, y sus compañeros Daniel Tirado Pantoja y José Trinidad Rojas- fueron detenidos por los agentes de ICE que rodearon la camioneta.
Tanto la familia de Salgado como legisladores, políticos demócratas y activistas han exigido que se lleve a cabo una investigación completa, independiente y transparente sobre el incidente que pueda esclarecer por qué el agente disparó y mató al hombre.
Al menos seis personas han muerto este año por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos, entre ellas los ciudadanos estadounidenses Alex Pretti y Renée Good, en Minneapolis en enero.