Merz da también por muerto el orden internacional y llama a fortalecer Europa
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha seguido la estela del primer ministro canadiense, Mark Carney, y ha dado por enterrado esta tarde “el orden internacional basado en derechos y reglas” que ha servido de base para la política exterior de los países occidentales desde el final de la II Guerra Mundial. Ha llamado a Europa a fortalecerse y, en ese sentido, ha señalado que ha hablado con el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre la posibilidad de una “disuasión nuclear europea”, aunque ha llamado también a reparar la relación con EEUU.
Merz ha afirmado que el orden unipolar surgido tras la caída del Muro de Berlín ha terminado y que la aspiración de liderazgo de EEUU está en cuestión, pero al mismo tiempo ha invitado a Washington a reparar la relación transatlántica.
En su discurso inaugural de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el canciller alemán ha descrito un escenario global dominado por la política de las grandes potencias, que se aparta del orden basado en normas y apuesta por las esferas de influencia, un contexto en el que precisamente los países democráticos “chocan contra los límites de su capacidad de actuación”.
“El orden internacional basado en derechos y reglas está siendo destruido. Me temo que tenemos que decirlo todavía más claramente: este orden, por imperfecto que fuera incluso en sus mejores tiempos, ya no existe en esa forma”, ha afirmado.
Como principal signo del cambio de paradigma, Merz ha apuntado a la “brutal guerra de agresión” de Rusia contra Ucrania, en la que se producen “crímenes de guerra diarios”, aunque también ha aludido a las aspiraciones de Pekín de determinar el porvenir global, pero no a las matanzas de Israel en Gaza.
“La política de las grandes potencias sigue sus propias reglas: es rápida, dura y a menudo imprevisible. Teme a las dependencias propias, pero usa las dependencias de los otros y si es necesario abusa de ellas”, ha afirmado, para señalar luego que las cadenas de suministro, las materias primas y las tecnologías se convierten en instrumentos de poder en el marco de un “juego de suma cero”.
Este modelo es peligroso para los países pequeños, pero también entraña riesgos para las potencias, advirtió el político conservador.
Como respuesta, Merz reiteró su rechazo a cualquier tipo de aspiración hegemónica y apostó por, por el contrario, los principios de la cooperación, aunque desde una posición de fortaleza.
Disuasión nuclear europea
“Nos tenemos que fortalecer militar, política y tecnológicamente. Es la primera prioridad reforzar a Europa dentro de la OTAN”, ha dicho el canciller, que ha repasado las inversiones masivas en rearme, la reforma del servicio militar en Alemania y el reforzamiento del flanco este de la Alianza, entre otras medidas.
También ha apelado al resto de los países europeos a “ver la importancia del momento” y allanar el camino “a una Europa fuerte y soberana”, que avance hacia la integración concentrándose en lo más esencial.
La UE no debe cargar un mayor lastre burocrático y limitarse a evitar riesgos, sino volverse más competitiva y encontrar con creatividad la manera de abrir nuevas oportunidades, opina Merz. También debe volverse más ágil en política exterior, para lo que pequeños grupos de países habrán de formar una avanzadilla con el fin no perder la capacidad de actuar.
“He mantenido con el presidente francés, Emmanuel Macron, las primeras conversaciones sobre la disuasión nuclear europea”, ha dicho en ese sentido, si bien ha apuntado que esta se articularía en torno a la OTAN. Alemania no dispone de armas nucleares, al contrario que Francia, históricamente reacia a compartirlas con el vecino teutón.
Reparar relaciones con EEUU
El canciller alemán ha advertido además de la “profunda brecha” que se ha abierto entre Europa y Estados Unidos, y ha defendido —frente a las posturas de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, lo que calificó de “guerra cultural del movimiento MAGA”— el libre comercio frente al proteccionismo y los acuerdos para la defensa del clima.
En presencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y de una delegación con unos 40 miembros del Congreso de ese país, Merz ha invitado a Washington a “reparar” y “reavivar” la relación transatlántica.
Una OTAN fuerte no solo es una ventaja competitiva para los europeos, sino también para los estadounidenses, ha enfatizado.
“Desde hace tres generaciones la confianza entre aliados, socios y amigos ha sido lo que ha hecho de la OTAN la más fuerte de las alianzas de todos los tiempos. Europa sabe el valor de esto”, ha apuntado.
El jefe del Gobierno alemán, que ha recordado el compromiso alcanzado el año pasado de los miembros de la OTAN de llevar el gasto hasta representar el 5% del PIB, ha subrayado que los europeos asumen ahora un papel de mayor responsabilidad en la Alianza.
“Nadie nos forzó a la dependencia excesiva de Estados Unidos en la que nos encontramos. Esa inmadurez es culpa nuestra, pero esa situación la [debemos] dejar detrás de nosotros, y mejor hoy que mañana”, ha abundado.
Pese a la mano tendida a Washington, Merz ha reiterado también su “solidaridad sin límites” con Dinamarca en alusión a la disputa por Groenlandia, que Trump ha mostrado interés en anexionar.