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La gran cumbre internacional de la seguridad presenta a EEUU como la “bola de demolición” del sistema

María Luz Moraleda

Múnich (Alemania) —
12 de febrero de 2026 22:03 h

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El discurso incendiario del vicepresidente de EEUU, JD Vance, delante de todos los líderes mundiales durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2025, considerado el Foro de Davos de la defensa, dio la vuelta al mundo. La bofetada a la UE evidenciaba la ruptura del viejo bloque transatlántico y el fantasma de Vance aún recorre los pasillos de la nueva edición, que arranca este viernes hasta el domingo.

“Es el año más importante y decisivo [...] no sólo porque en ningún momento ha habido tantos conflictos y guerras simultáneamente, sino, en especial, por el deterioro de las relaciones transatlánticas”, explicó su presidente, Wolfgang Ischinger, en la rueda de prensa de presentación del foro en Berlín. “El edificio del orden internacional está siendo demolido, y ya se han destruido algunas partes”, advirtió Ischinger. De ahí que el provocativo lema de este año que da título a su informe sea Under Destruction" [en destrucción] con un elefante como imagen principal, en clara referencia al Partido Republicano de Estados Unidos. Ischinger también mencionó la expresión anglosajona “tenemos que dirigirnos al elefante en la habitación”, es decir, hablarle a esa voz disonante e incómoda que emite la Administración Trump en este encuentro multilateral desde suelo europeo.

Tras cuestionar la libertad de expresión en Europa por no dar tribuna a la ultraderecha y afirmar que “un nuevo sheriff había llegado”, en referencia al inicio del segundo mandato de Donald Trump, el discurso de Vance marcó el inicio del divorcio de las relaciones transatlánticas.

Este año, tres diputados de AfD (Alternativa por Alemania), el partido de extrema derecha que encabeza varios de los sondeos en los últimos meses, han sido invitados por primera vez desde 2023 a Múnich solamente para participar en diálogos privados. La decisión ha sido muy criticada por políticos alemanes socialdemócratas y de Los Verdes que temen que se ponga en riesgo la confidencialidad de las conversaciones ante miembros de un partido con miembros que mantienen una postura prorrusa e incluso prochina.

Ischinger ha defendido esta decisión argumentando que se trata del mayor partido opositor con presencia en el Bundestag. También recordó que ellos trabajan en las comisiones parlamentarias de Defensa y Exteriores. Rüdiger Lucassen es portavoz en política de Defensa de la AfD y miembro de la Comisión parlamentaria de Defensa, al igual que Heinrich Koch. Anna Rathert es miembro de la Comisión parlamentaria de Exteriores. No están invitados sus líderes, Alice Weidel y Tino Chrupalla.

La presencia de la ultraderecha también ha sido criticada por el anterior presidente de la Conferencia y exasesor de Angela Merkel, Christoph Heusgen, que aplicó el cordón sanitario o Brandmauer [cortafuegos en alemán] en 2024 contra la AfD para evitar un boicot al discurso en favor de Ucrania. También recordó en una entrevista al diario alemán Tagespiegel que tampoco le gustaría esa decisión al fundador de la Conferencia, Ewald Heinrich von Kleist, militar reconocido por su resistencia a Adolf Hitler. Su padre, Ewald von Kleist-Schmenzin participó en el fallido atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944 y fue ejecutado posteriormente.

“Yo dije entonces que no le pondría la alfombra roja a un partido considerado en parte de extrema derecha por la Oficina Federal de Protección de la Constitución”, añadió Heusgen.

La conferencia, similar al Foro de Davos, pero con el foco en la defensa, reunirá a más de 60 jefes de Estado y de Gobierno, así como ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, militares y miembros de la sociedad civil de un total de 120 países. Está prevista la asistencia el sábado del secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y de más de 50 miembros del Congreso de los Estados Unidos, entre ellos la demócrata Alessandra Ocasio-Cortez. También estará presente el gobernador de California, Gavin Newsom, uno de los más críticos con Donald Trump.

Por el lado europeo, rara vez ha habido tantos líderes juntos en una Conferencia de Seguridad muniquense. Además del canciller alemán, Friedrich Merz, que inaugurará la conferencia este viernes, estarán presentes el presidente francés, Enmanuel Macron, el primer ministro británico, Keir Starmer, el primer ministro polaco, Donald Tusk, la presidenta de la Comisión europea, Úrsula Von der Leyen, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, entre otros. En vista de las recientes tensiones por Groenlandia, se espera con gran interés la asistencia de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.

Es el año más importante y decisivo no sólo porque en ningún momento ha habido tantos conflictos y guerras simultáneamente, sino, en especial, por el deterioro de las relaciones transatlánticas. El edificio del orden internacional está siendo demolido

El informe señala directamente a Trump como el rostro más visible de políticas de demolición que tiene a Europa atrapada entre un aliado americano impredecible y la amenaza rusa. Esto, aclara el autor, Tobías Bunde, se debe a la “decepción generalizada por el rendimiento de las instituciones democráticas. Las encuestas realizadas para el informe en los países del G7 (Alemania, Candá, EEUU, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y la UE) revelan que solo una ”muy pequeña minoría“ de los encuestados cree que la política de sus respectivos gobiernos mejorará la vida de las generaciones futuras. (13% en Alemania, 12% en Francia, 20% en Gran Bretaña, 22% en Italia y 31% en EEUU).

A pocos días de que la guerra de Ucrania cumpla cuatro años, el presidente Volodímir Zelenski hablará también en la Conferencia, que este año le ha dedicado un espacio llamado “Casa de Ucrania”. Además, el premio Ewald von Kleist, que lleva el nombre del fundador de la Conferencia, no se otorgará a una personalidad, sino que será entregado “al valiente pueblo ucraniano”.

No habrá representantes gubernamentales de Rusia e Irán. Ischinger incluso retiró la invitación al Ministro de Asuntos Exteriores iraní tras la sangrienta represión de las manifestaciones en el país. Sí estará invitado el líder derrocado y exiliado en Estados Unidos, Reza Phalavi. Se espera que miles de iraníes exiliados se manifiesten a las puertas de la Conferencia. Este año hay un récord de protestas planificadas, unas 21, muchas de ellas contra el rearme alemán, con hasta 120.000 participantes previstos.

En referencia a Rusia, Ischinger aclaró que invitó a muchos miembros del Gobierno ruso en 2022. Todas las confirmaciones fueron canceladas pocos días antes de la invasión rusa de Ucrania y desde entonces reina el silencio. “Si estuvieran interesados en un diálogo, darían una señal”, dijo ischinger.

El presidente de la Conferencia ha destacado en todas sus entrevistas a la prensa alemana la necesidad de Europa de aprender a defenderse por sí misma. Una opinión muy distinta a la del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que también estará presente. Ischinger, que el año que viene cederá la dirección al ex secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, propone eliminar el derecho a veto en la UE a cambio de votar por mayorías en materias clave como defensa y actuar con una sola voz.

Los otros temas principales serán la capacidad de defensa europea, la disuasión nuclear, y el estado de las relaciones transatlánticas desde el punto de vista comercial, climático, de apoyo a Ucrania y hasta en el papel de la OTAN.