Musk planea invertir millones de dólares para ayudar a los republicanos de Trump en las elecciones de medio mandato
Parecía que Elon Musk se había retirado de la primera línea de la política estadounidense después de su dramático divorcio del presidente Donald Trump. Pero ahora planea regresar para la campaña electoral de los comicios de medio mandato del próximo noviembre: el milmillonario estudia reactivar su comité de acción política, llamado America PAC, para rescatar a los republicanos ante unas elecciones que cada vez se complican más para el partido de Trump.
El magnate ha autorizado que esa entidad gaste entre 10 y 120 millones de dólares (aproximadamente, entre 8 y 100 millones de euros) en la campaña de este otoño. Los PAC (siglas en inglés de Comités de Acción Política) son organizaciones que se dedican a recaudar fondos y a hacer campaña por distintos candidatos.
En las elecciones presidenciales de 2024, Musk inyectó más de 290 millones de dólares (más de 250 millones de euros) en la candidatura de Trump para ayudarle a regresar a la Casa Blanca. Según reveló el periódico The Guardian, el programa de captación de votantes de Trump en estados clave estaba siendo gestionado principalmente por America PAC, que a pocas semanas de las presidenciales tenía entre 300 y 400 empleados en cada uno de los siete estados disputados de Estados Unidos.
Ahora, los medios Axios y The New York Times desvelan que el PAC de Musk prevé centrarse en las acciones puerta a puerta, además de aumentar los anuncios online y por correo. La estrategia, según explican los medios, sería movilizar todos aquellos votantes conservadores que no suelen ir a votar en las legislativas.
La aparición de Musk en la contienda electoral tiene una explicación. Hace tiempo que el multimillonario hizo las paces con el presidente, aunque se ha encargado de mantener un perfil bajo. Musk voló junto a Trump a bordo del Air Force One rumbo a China el pasado mes de mayo: el sudafricano descendiendo por las escaleras del avión presidencial ante el recibimiento oficial chino fue la confirmación de que Musk volvía a estar en el círculo íntimo del mandatario.
La vuelta de America PAC en estos momentos agravaría aún más los problemas económicos de los demócratas. A pesar de que las encuestas indican que van con ventaja –ya que la guerra en Irán está causando malestar y no está previsto que termine pronto–, el agujero de unos dos millones de dólares (unos 1,7 millones de euros) que sufre el Comité Nacional Demócrata (DNC) amenaza con comprometer la recta final de la campaña. Especialmente porque, en contraste, el Comité Nacional Republicano (RNC) cuenta con unos 130 millones de dólares en efectivo, según estimaciones de The New York Times.
A pesar de que el descontento de los estadounidenses por el encarecimiento del coste de vida es innegable, una estrategia de campaña agresiva para movilizar las bases conservadoras podría poner en apuros a los demócratas de cara a las próximas votaciones. Por ejemplo, algunos de los escaños clave para que pudieran recuperar el control del Senado estadounidense siguen estando muy disputados, por lo que no está todo perdido para los republicanos.
Además, la diferencia de fuerza económica hace que los demócratas tengan que elegir bien dónde invierten el dinero para asegurar la carrera electoral. No se pueden permitir muchos errores, menos después del escándalo de su candidato en Maine, Graham Platner. Los demócratas estaban casi seguros de poder ganar en ese estado, pero todo se truncó hace unas semanas cuando Platner renunció a raíz de una denuncia de agresión sexual.
A cuatro meses de los comicios, la retirada de Platner ha echado por tierra la campaña en Maine y ha obligado a los demócratas a tener que buscar en tiempo récord a un nuevo candidato que tenga el mismo tirón. La victoria en este estado de la Costa Este era el camino más probable para conseguir la mayoría en el Senado; ahora, esa ruta se ha desviado a Texas, con el candidato demócrata James Talarico.
La presión financiera es tal que incluso el liderazgo de Ken Martin, quien asumió la presidencia del DNC el año pasado, se ha visto cuestionado. Esta misma semana The New York Times revelaba que el equipo de Recursos Humanos del partido demócrata abrió una investigación a Martin después de que lanzara su teléfono contra el escritorio de un asistente.
El DNC arrastra problemas financieros desde que Kamala Harris perdió las presidenciales de 2024. El partido esperaba que, después de la caída de donantes por el batacazo electoral, la perspectiva de las elecciones de medio mandato y el enfado con Trump reactivaran las donaciones. Pero, por el momento, eso no está pasando. Según Notus, que cita los registros de propiedad de Washington, el año pasado el DNC ofreció como garantía su sede física en la capital federal para poder obtener una línea de crédito de 15 millones de dólares (unos 13 millones de euros) destinada a invertir en las elecciones del próximo noviembre, que serán una prueba de fuego para los demócratas.