Quién es Natalie Harp, la consejera que se ha convertido en la sombra de Trump
Hace años que Natalie Harp sigue fielmente a Donald Trump. En 2024, la ayudante del presidente estadounidense tuvo un breve momento de fama cuando se reveló su rol como redactora de sus publicaciones en redes sociales. Mientras se grababa el documental de Apple TV, “The Art of The Surge”, se publicó el clip de cómo la joven ayudante, entonces de 33 años, se dedicaba a redactar los posts que Trump le dictaba mientras seguía atentamente el discurso de su rival Kamala Harris en la Convención Nacional Demócrata de Chicago.
Ahora Harp ha vuelto a reaparecer bajo el foco, pero de una manera mucho más tumultuosa. El senador demócrata Jon Ossoff, quien busca la reelección este noviembre, arremetió el domingo contra el presidente estadounidense citando a Harp. “Él no quiere hacer el trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador, aparentemente indefenso, que le regaló el emir de Qatar”.
La cita podría haber quedado en una de las muchas críticas que Trump recibe por el tufo a corrupción de su segundo mandato o la interminable lista de conflictos de intereses que acumula, pero no fue así. La Casa Blanca respondió con ese tipo de ferocidad cuando algo realmente resulta personal.
“En lugar de denigrar a las personas trabajadoras que sirven a su país, Jon debería mirar en lo más profundo de su ser y preguntarse por qué es una persona miserable que odia este país”, escribió el lunes en X Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca.
Cuando se le preguntó el lunes por los comentarios sobre Harp, Trump comparó desde el Despacho Oval a Ossoff con Pee-wee Herman, un personaje cómico de EEUU caracterizado por su excentricidad. El portavoz de la administración, Davis Ingle, calificó al demócrata de “chico de teatro afeminado y vergonzoso que hace cosplay de Barack Obama” y de “perdedor de poca monta”.
Harp es una figura que fácilmente aparece en las fotografías de manera secundaria, como una sombra que siempre está allí, ya sea en el Despacho Oval o desembarcando del Air Force One. Siempre presta a los dictados de Trump o para transmitirle la última noticia del día. Su proximidad con el magnate es tal, que fue uno de los pocos miembros del gabinete que fue evacuado con el presidente estadounidense del Air Force One cuando volvía de Turquía. Harp voló con Trump en el Air Force C-32, mientras que otros miembros de alto rango, como el secretario de Estado, Marco Rubio, o el jefe adjunto de gabinete, Stephen Miller, se quedaban a bordo de la aeronave amenazada por Irán.
La mujer apareció en el radar del presidente en 2019, cuando compartió cómo logró sobrevivir a un cáncer de hueso, hecho que atribuyó a la ley que Trump había aprobado durante su mandato, “Right to Try”. “Ya no me estoy muriendo de cáncer. Gracias al presidente Trump, estoy viviendo con cáncer”, dijo entonces en la cadena Fox. Esta aparición le valió una invitación para después aparecer en la Convención Nacional Republicana de 2020. Después consiguió un puesto en One America News Network, lo que consolidó su posición como una figura que validaba a Trump.
En 2022 comenzó a trabajar como asistente personal del presidente y desde entonces ha ido ascendiendo hasta ser una figura casi indispensable para el republicano. En gran parte eso se debe a que ella es la principal persona que se encarga de teclear los cientos de posts en Truth Social que el republicano publica al día. Sin tener un cargo oficial, extraoficialmente la han bautizado como “la impresora humana” porque siempre lleva una impresora portátil para dar en papel al presidente publicaciones que puedan interesarle.
Pero también se ha convertido en una especie de filtro sobre la información que recibe el presidente. En 2024, The New York Times revelaba dos aspectos del rol de la joven de 33 años que permitían vislumbrar con más claridad su relación con el magnate. Por un lado, el medio puntualizaba que su nuevo rol era encargarse de ser la principal transmisora de noticias al republicano. Un flujo de información que muchas veces no estaba supervisado y que le da un enorme poder sobre el presidente estadounidense.
El otro aspecto, que sí generó inquietud dentro del círculo del presidente, fue una serie de cartas devocionales, incluyendo una que decía: “Eres lo único que me importa”. En una ocasión, mientras Trump jugaba a golf en Escocia, ella corrió tras su carrito para mantenerle al día de las noticias positivas y publicaciones en redes sociales sobre él.
La figura de Harp aparece también en el libro Cambio de régimen: Dentro de la presidencia imperial, de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, por la profunda lealtad y la estrecha relación con Trump. Haberman ha llegado a describir a Harp como una especie de “manta humana” por su capacidad para calmar y tranquilizar al presidente.