Una amenaza iraní obligó a trasladar a Trump en secreto desde Turquía
Donald Trump regresó de la pasada cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, Turquía, en un avión secreto y no en el antiguo Air Force One como había informado la Casa Blanca. Después de embarcar en la aeronave presidencial, el mandatario estadounidense fue trasladado con el camión del catering a otro jet militar, tal como revela la exclusiva del Washington Post. La historia, que después ha sido replicada por otros medios estadounidenses, subraya cómo el servicio secreto tomó esa decisión a raíz de una amenaza iraní contra el republicano.
Hasta ahora no se había sabido nada sobre la misión. De hecho, el vuelo ya fue polémico porque Trump, en lugar de volver con el Air Force One que le regalaron los cataríes –el cual había usado para hacer el trayecto de Washington a Ankara– fue descartado por razones de seguridad ante la nueva escalada en la guerra de Irán. Fue en esas mismas fechas cuando el mandatario dio por roto el frágil alto el fuego y los esfuerzos diplomáticos volvieron a encallarse.
La operación del servicio secreto se realizó a espaldas de todos los periodistas y parte de los miembros de la Casa Blanca que volaron ese día a bordo del Air Force One. Todos ellos iban en el avión pensando que Trump estaba en el mismo vuelo, sin siquiera saber de la amenaza iraní.
Desde que Estados Unidos bombardeó Teherán a finales de febrero y asesinó al líder supremo Ali Khamenei, la preocupación ante una posible amenaza iraní no ha hecho más que crecer. El secretismo con el que se condujo la operación, mintiendo sobre la ubicación real del presidente, denota el temor que existe dentro de la administración estadounidense ante la posibilidad de un atentado iraní contra el mandatario.
Incluso después del ataque terrorista del 11-S, el Gobierno de George W. Bush no desinformó sobre la ubicación del entonces presidente. En su lugar, la Casa Blanca simplemente dijo que el dirigente había sido trasladado a “una ubicación no desclasificada”. Pasadas unas cuantas horas, acabaron dando a conocer que se había trasladado a una instalación militar en Nebraska.
Poco después de que se haya dado a conocer la noticia sobre el traslado secreto de Trump, la Casa Blanca aún no ha desmentido la información. En declaraciones a NewsNation, Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, no ha negado directamente la existencia de un tercer avión. “Hay muchos enemigos de los Estados Unidos que lo tienen [a Trump] en el punto de mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a estas amenazas”, ha dicho Cheung.
La operación para trasladar a Trump de un avión a otro el pasado 8 de julio se produjo en cuestión de minutos. Tal como ha podido revisar el Washington Post en los vídeos del aeropuerto –y después contrastar con fuentes oficiales–, el republicano fue transportado con un camión que se usaba para llevar el catering a la aeronave.
En los vídeos del aeropuerto de Turquía se ve cómo el presidente embarca por la puerta delantera del viejo Air Force One y se despide. Ya en ese momento, justo detrás había otra aeronave, el Air Force C-32. En el clip se puede ver cómo el camión del catering se mueve por debajo del Air Force One. Cuando el republicano ya ha embarcado, el contenedor blanco del vehículo se eleva a la altura de la puerta trasera que hay al otro lado del avión. Según revelaron fuentes oficiales, se instaló un sistema hidráulico para hacerlo posible.
Mientras esto está pasando, por la puerta trasera frontal, los miembros de la prensa empiezan a embarcar. Aunque para ese entonces, ya se puede ver cómo el contenedor del camión ha vuelto a bajar al nivel de la pista y se acerca a la escalinata del otro jet que está justo detrás. El C-32 es un modelo que se utiliza para trasladar a otros miembros del gobierno estadounidense y, a veces, ha llegado a hacer de avión presidencial o vicepresidencial. En esta ocasión, Trump voló con el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
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