Un exoficial de la Stasi, un antiguo actor porno, neonazis y prorrusos: así son los nuevos diputados de AfD
El partido Alternative für Deutschland está siendo objeto de escrutinio por la idoneidad de algunos de sus futuros diputados —entre los que se encuentran un antiguo oficial de la Stasi y un antiguo actor de cine pornográfico— apenas unos días después de su histórica victoria en el estado federado alemán de Sajonia-Anhalt.
Durante una sesión fotográfica celebrada el jueves en Magdeburgo, capital del estado, en la que participaron los candidatos más destacados de la AfD, encabezados por Ulrich Siegmund, se reveló que algunos de los diputados electos tenían historiales cuestionables, entre los que se incluyen antecedentes penales, un pasado en la Stasi y vínculos con redes de extrema derecha.
Los medios de comunicación alemanes han revelado que, entre los 39 parlamentarios que representarán a las circunscripciones de Sajonia-Anhalt en el Parlamento regional, se encuentra un hombre del que se sospecha que ha participado en películas pornográficas y ha falsificado sus títulos académicos; un antiguo oficial de la policía secreta de Alemania Oriental, la Stasi; y varios miembros investigados penalmente por su participación en organizaciones neonazis.
Dos diputados son objeto de investigación por las acusaciones de que intentaron continuar con las actividades de la organización extremista de derecha prohibida Artgemeinschaft, un grupo neopagano que ha adoptado ideas nacionalistas y antisemitas. Según la Fiscalía, al más joven de los dos también se le acusa de haber infringido la ley en materia de armas. Ambos rechazan las acusaciones.
El antiguo actor de cine pornográfico fue condenado por robar ropa de cama a gran escala de un hotel. Un tribunal confirmó que había sido actor de cine pornográfico después de que él impugnara las afirmaciones de un periódico local. Fue expulsado de una universidad tras descubrirse que había falsificado su título de bachillerato, según informó Die Zeit. El diputado afirma que fue readmitido tras presentar un recurso judicial.
Un exoficial de la Stasi, de 78 años, que obtuvo un escaño directo en su circunscripción, ha admitido haber trabajado para el Ministerio para la Seguridad del Estado de la RDA comunista, centrándose en los ciudadanos de Alemania Oriental que deseaban emigrar de forma permanente.
Su papel como diputado electo ha sido criticado por grupos de presión que defienden a las víctimas de la antigua dictadura de Alemania Oriental.
Además, una investigación de la cadena ZDF reveló que algunos ministros electos de la AfD, que también formaban parte del anterior grupo parlamentario, tenían vínculos con grupos de extrema derecha. Entre ellos figuraban algunos que habían sido miembros del grupo Juventud Alemana Leal a la Patria (HDJ), posteriormente ilegalizado. En un momento dado, uno de ellos había dirigido la organización, mientras que un asesor del grupo parlamentario de la AfD escribió una biografía descrita como un “homenaje al nacionalsocialismo”.
Entre los futuros diputados hay varios con vínculos pro-Kremlin, así como algunos que visitaron a miembros del movimiento MAGA en Washington.
El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó inicialmente que no haría comentarios sobre la victoria de la AfD, pero, en declaraciones a la prensa durante una visita a la India con motivo de la cumbre del grupo BRICS, culpó posteriormente a los “globalistas occidentales”.
“Creo que todo lo que está ocurriendo en Europa en este momento es, básicamente, el resultado de errores del sistema por parte del llamado Occidente… los globalistas occidentales en la política, la seguridad y la economía”, afirmó Putin. La AfD ha prometido frenar la inmigración y restablecer los lazos con Moscú.
Cuando se le pidió que respondiera a las biografías cuestionables, en particular las de los dos diputados objeto de una investigación penal, Siegmund —un antiguo vendedor de perfumes que el jueves fue reelegido por unanimidad como líder del grupo parlamentario de la AfD— se refirió a ellos en tono jocoso como “los malos” y afirmó: “Esperaremos los resultados de las investigaciones y luego los discutiremos”.
El propio Siegmund fue objeto de duras críticas durante la presentación de su nuevo grupo parlamentario tras vincular la producción de armas en Alemania con la ofensiva de deportaciones prevista por el partido.
En respuesta a la pregunta de un periodista sobre la prevista apertura de una empresa armamentística israelí en el estado federado, Siegmund afirmó: “No condenamos categóricamente la producción de armas, porque, por supuesto, necesitaremos recursos equivalentes para la futura ofensiva de remigración y deportación. Esto también redunda en beneficio de la seguridad interior, nuestra propia estabilidad y la defensa nacional”.
La declaración fue aprovechada por los opositores del partido. Katja Pähle, presidenta del grupo parlamentario de los socialdemócratas (SPD) en Sajonia-Anhalt, afirmó que Siegmund había lanzado una “amenaza política” al sugerir el uso de “la violencia como herramienta política”.
“Esto revela la cara más fea de un sistema político cuyo lenguaje e ideas vuelven a recordar a los modelos totalitarios”, afirmó.
Que la AfD, que obtuvo el 44% de los escaños, forme un gobierno regional —lo que la convertiría en el primer partido de extrema derecha en llegar al poder en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial— dependerá de si consigue encontrar a otros diputados afines que puedan pasarse a su bando o a un único partido dispuesto a apoyar a la AfD. Hasta ahora, las formaciones mayoritarias se han negado a formar una coalición con la AfD, que cuenta con algo menos de la mitad de los 83 escaños del estado, tres menos que la mayoría absoluta.
Este fin de semana están previstas manifestaciones contra la AfD en más de 20 ciudades de toda Alemania, como respuesta a la victoria del partido el pasado domingo y de cara a dos elecciones regionales cruciales que se celebrarán el 20 de septiembre, en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde se prevé que la AfD obtenga buenos resultados.
Traducción de Virginia Sarabia.