Trump da un trato de favor a Arabia Saudí con un acuerdo nuclear que le allana el camino para enriquecer uranio
Donald Trump firma un inédito acuerdo nuclear con Arabia Saudí que podría permitir al reino enriquecer uranio. Según expertos citados por medios estadounidenses, la decisión calienta la tensión sobre la proliferación atómica y creando una situación desestabilizadora en plena guerra en Irán por el supuesto programa nuclear iraní.
El acuerdo con un país que ha manifestado su deseo de obtener un arma nuclear añade incertidumbre a la región: el Congreso de EEUU dispone de 90 días para pronunciarse sobre el pacto.
En un comunicado emitido este miércoles, el Departamento de Energía de Estados Unidos informó de que su secretario, Chris Wright, y su homólogo saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron un acuerdo de cooperación nuclear pacífica, junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias.
“Estos acuerdos reflejan el compromiso compartido de nuestras dos naciones de fortalecer las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudita, generando prosperidad en casa y seguridad para nuestros aliados en el extranjero”, afirma Wright en un comunicado. “Pueden estar seguros de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, al tiempo que se basan en la mejor tecnología y en los mejores científicos nucleares del mundo, desarrollados aquí mismo, en Estados Unidos”.
El acuerdo tiene una vigencia de 30 años e implica la participación de empresas estadounidenses en el desarrollo del programa. El pacto allana la construcción de una instalación de enriquecimiento de uranio en Arabia Saudí, tras la realización de un estudio conjunto entre Estados Unidos y el reino saudí.
Sin embargo, el acuerdo, que debe someterse a la revisión del Congreso, podría enfrentar resistencia por parte de congresistas preocupados por ayudar a los saudíes a cumplir su antiguo deseo de enriquecer su propio uranio, lo cual puede desencadenar nuevas oleadas de proliferación y competencia nuclear.
Arabia Saudí es Estado miembro del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una agencia con sede en Viena que promueve el uso pacífico de la energía nuclear, pero que también inspecciona a las naciones para garantizar que no posean programas clandestinos de armas atómicas.
No obstante, el acuerdo no incluye el protocolo adicional del OIEA, que permitiría una mayor supervisión, inspección y verificación.
El anuncio se produce en medio de la ofensiva contra Irán emprendida por Estados Unidos e Israel, en parte, para eliminar la capacidad de Teherán de desarrollar un arma nuclear.
Irán ha insistido en que su programa de enriquecimiento nuclear tiene fines pacíficos.
Tanto Trump como el expresidente Joe Biden intentaron alcanzar un acuerdo nuclear con el reino para compartir tecnología estadounidense.
Sin embargo, informa AP, los expertos en no proliferación advierten de que cualquier centrifugadora en funcionamiento dentro de Arabia Saudí podría abrir la puerta a un posible programa de armamento para el reino; una posibilidad que el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, ha sugerido que podría emprender si Teherán obtiene una bomba atómica.
El secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Arabia Saudí el año pasado, poco antes de la visita de Trump al reino, y discutió con su homólogo saudí el desarrollo de la industria de energía nuclear comercial del país.
Arabia Saudí y Pakistán, país que posee armas nucleares, ya firmaron un pacto de defensa mutua después de que Israel lanzara un ataque contra Qatar dirigido a funcionarios de Hamás.
El ministro de Defensa de Pakistán declaró entonces que el programa nuclear de su nación “se pondría a disposición” de Arabia Saudí en caso de necesidad; una medida interpretada como una advertencia para Israel, considerado durante mucho tiempo el único Estado de Oriente Medio con capacidad nuclear.
El enriquecimiento no conduce automáticamente a la obtención de un arma nuclear, hay que dominar otras etapas, como el uso de altos explosivos sincronizados, por ejemplo, informa AP, pero sí abre la puerta a la fabricación de armamento, lo que ha alimentado la preocupación de Occidente respecto al programa de Irán.
Los Emiratos Árabes Unidos, país vecino de Arabia Saudí, firmaron con Estados Unidos un acuerdo para construir su central nuclear de Barakah con asistencia surcoreana. No obstante, los Emiratos lo hicieron sin buscar capacidades de enriquecimiento, una decisión que los expertos en no proliferación han calificado como el “estándar de oro” para las naciones que desean energía atómica.