Denuncian una “jornada lúdico taurina” para menores con colaboración del AMPA escolar y el Ayuntamiento de Pradejón

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El AMPA del colegio público de Pradejón y el Ayuntamiento de la localidad colaboran en una “jornada lúdico taurina” dirigida a menores de entre 8 y 14 años, con prioridad a los socios del AMPA. Será el 7 de marzo en el frontón municipal con la participación de tres rercortadores, que harán actividades con carretones, recortes y anillas. La Fundación Franz Weber ha denunciado que esta actividad “busca normalizar la tauromaquia a través de juegos y simulaciones”.

Por ello, la fundación ha reclamado este miércoles al Ayuntamiento de Pradejón la suspensión de la actividad taurina que implica la participación directa de personas menores de edad y que se promociona como “jornada lúdico taurina”. La convocatoria se produce pocas jornadas después de la nueva advertencia del Comité de los Derechos del Niño.

Este Comité de Naciones Unidas incorporó una solicitud relacionada con la infancia y la tauromaquia en su apartado 23 sobre “violencia contra los niños” en las Observaciones Finales sobre España: “Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en todo el Estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el Estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepción, y lleve a cabo actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros”

La solicitud reitera la petición publicada en 2018, durante el anterior ciclo de informes de España y en esta ocasión ya advierte a las comunidades autónomas sobre sus responsabilidades compartidas en la materia.

“Lo que se ofrece como una actividad aséptica en realidad busca normalizar ciertas prácticas nocivas sobre animales, trivializando que más adelante maltratar a un toro, una vaquilla o un eral, para que niñas y niños lo perciban como una actividad aceptable si median cuestiones sociales, culturales, tradicionales o políticas”, ha explicado Rubén Pérez, coordinador de la campaña Infancia Sin Violencia. “Los menores aprenden a imitar prácticas violentas entre el refuerzo positivo de adultos, entre ellos sus propios familiares y referentes absolutos en su desarrollo psicosocial y moral”.