“La dignificación del sector de las residencias no puede limitarse solo a mejoras salariales”
A principios de este mes de marzo los cuatro sindicato negociadores del IV Convenio Regional de Residencias y Centros de Día de La Rioja (CCOO, CSIF, UGT y USO) alcanzaron un pre-acuerdo en el sector de la dependencia. Pre-acuerdo que contempla mejoras en las condiciones económicas de las personas trabajadoras, pero que para la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de La Rioja (FSS-CCOO) se queda corto. Y es que, a pesar de valorar dicho pre acuerdo, también apuntan que “la dignificación del sector no puede limitarse únicamente a mejoras salariales porque las condiciones laborales siguen siendo una de las principales causas de sobrecarga y deterioro de la salud de las trabajadoras”.
En este sentido, la formación sindical recuerda que la “ratio de personal en residencias se sitúa por debajo de la establecida a nivel nacional como referencia” un situación que “agrava la presión asistencial y la carga de trabajo en los centros”. Por ello, uno de los objetivos prioritarios del sindicato es “avanzar hacia ratios adecuadas de personal y garantizar el cumplimiento efectivo de las presencias mínimas en los centros de trabajo, una cuestión clave tanto para la salud de las trabajadoras como para la calidad de la atención a las personas mayores”. De hecho, hay diversos informes del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) señalan que los riesgos psicosociales en residencias de personas mayores son especialmente elevados. “El 87 por ciento del personal sufre una alta carga mental en su trabajo, el 83 por ciento señala una falta de autonomía en la toma de decisiones a lo que añaden el fuerte impacto emocional deirvado del contacto diario con la enfermedad, dependencia y muerte”.
Desde la formación sindical hablan de “plantillas ajustadas, ritmos de trabajo muy elevados, turnos largos y tareas físciamente exigentes lo que provoca una situación de sobrecarga permanente para las trabajadoras del sector”. Lo que provoca un aumento del riesgo de los trastornos de ansiedad entre un 61 y 77 por ciento y un incremento del consumo de psicofármacos cercano al 30 por ciento entre las y los profesionales del sector. Señalan que la “precariedad estructural del sector de la dependencia está en el origen de muchos de estos problemas. Las bajas ratios de personal, los salarios insuficientes, la presión asistencial y la falta de reconocimiento profesional generan un escenario que repercute directamente en la salud de quienes sostienen el sistema de cuidados”.
Y las consecuencias, advierten de que no solo afectan a las trabajadoras sino también “a la calidad de la atención que reciben las personas mayores. La sobrecarga y la falta de recursos dificultan ofrecer los cuidados dignos y personalizados que requieren las personas residentes”. Por lo que reiteran: “garantizar empleo digno en residencias y centros de día de La Rioja es también un cuidado digno para las personas mayores”.