Energía renovable para los vehículos de zonas verdes de Logroño
El Parque Municipal de Jardinería ha puesto en marcha una nueva instalación renovable y gasinera para la carga de vehículos eléctricos e híbridos. Se trata de una instalación fotovoltaica de autoconsumo con almacenamiento energético ubicada en la zona de Monte del Cristo, en las instalaciones municipales de jardinería, y una gasinera, que ya está en funcionamiento. Surtirán el 60% de la energía necesaria para la flota de vehículos que se emplea para el mantenimiento de las zonas verdes de la ciudad.
Tal y como ha explicado López, “el proyecto contempla una potencia renovable solar instalada de 128,52 kWp, combinada con un sistema de baterías de almacenamiento de 105,21 kWh, lo que permitirá generar aproximadamente 158,41 MWh anuales de energía renovable. De esta producción, cerca del 74% será autoconsumida directamente, cubriendo en torno al 58,6% del consumo eléctrico anual del suministro”. Esto supone, en palabras del edil, “un ejemplo más de la apuesta del consistorio por una ciudad más verde, más eficiente y sostenible”.
La instalación fotovoltaica, que se realizará de forma inminente, está compuesta por 252 módulos fotovoltaicos de alta eficiencia y un inversor híbrido trifásico de 100 kW, integrados sobre una cubierta coplanar optimizada para maximizar el rendimiento energético. El sistema de almacenamiento permite gestionar de forma más eficiente la energía generada, incrementando el nivel de autoconsumo y reduciendo la dependencia de la red eléctrica en los periodos de menor producción solar.
Además, la solución ha sido diseñada teniendo en cuenta las condiciones específicas del emplazamiento, incluyendo orientación, inclinación y superficie disponible, garantizando un equilibrio óptimo entre producción, consumo y almacenamiento. El concejal de Medio Ambiente ha destacado que “gracias a la implementación de este sistema, se estima un ahorro económico anual desde el primer año, con una mejora progresiva a lo largo de la vida útil de la instalación”.
Según los expertos, a largo plazo, el proyecto permitirá alcanzar un ahorro acumulado significativo en torno a los 400.000€ en 25 años, derivado tanto de la reducción del consumo de energía de red como de la estabilidad del modelo energético implantado. Adicionalmente, la instalación contribuirá “no sólo a reducir la exposición a la volatilidad del mercado eléctrico, sino también a mejorar la eficiencia energética del suministro, así como a optimizar la gestión del consumo mediante generación distribuida y almacenamiento”.
Desde el punto de vista ambiental, la instalación permitirá evitar la emisión de aproximadamente 47,8 toneladas de COâ al año, equivalente al impacto positivo de miles de árboles en términos de absorción de carbono. Este proyecto se enmarca en las políticas municipales orientadas a la circularidad, descarbonización, la mejora de la eficiencia energética y el impulso de las energías renovables en el ámbito local.