Efectivos de la Guardia Civil en La Rioja, en el marco del “Plan para la Prevención y Mejora de la Seguridad de Nuestros Mayores”, han esclarecido un robo cometido en la localidad de Arnedo mediante el conocido método del “abrazo cariñoso”, un modus operandi que aprovecha el contacto físico y los gestos de afecto hacia personas mayores para sustraerles joyas u objetos de valor.
La presunta autora es una mujer de 32 años y sin domicilio fijo conocido, que forma parte de un grupo criminal itinerante especializado en la comisión de este tipo de delitos, dirigidos principalmente contra personas de avanzada edad. En las bases de datos del Instituto Armado figuran 99 hechos delictivos atribuidos a la sospechosa, sin incluir los registrados por otros cuerpos policiales.
Además, sobre ella pesan 18 señalamientos judiciales en vigor dictados por distintos juzgados del territorio nacional -Las Palmas, Alicante, Valencia, Ciudad Real, Almería, Huelva, Murcia y Málaga- relacionados con su búsqueda, localización y detención por múltiples delitos cometidos en diversas provincias. A esta situación se ha sumado una nueva orden judicial derivada de los hechos ocurridos en La Rioja.
La actuación se inició tras la denuncia presentada por la víctima, una mujer de edad avanzada, que relató a los agentes cómo se produjo el robo. Según explicó, cuando paseaba por la calle con ayuda de un andador, acompañada de su marido y de su cuidadora, fue abordada por una mujer que invadió su espacio personal, haciéndose pasar por una conocida. Durante la conversación, la desconocida le comentó que estaba embarazada y, en un gesto de aparente afecto, le cogió el brazo para colocárselo sobre su abdomen. La víctima llevaba en ese brazo un reloj de oro, del que no advirtió la falta hasta unos minutos después, cuando la mujer se despidió y abandonó el lugar apresuradamente.
La investigación, llevada a cabo por el Equipo de Investigación de la 3ª Compañía de la Guardia Civil en Arnedo, permitió identificar plenamente a la autora de los hechos y relacionarla con otros delitos similares cometidos en diferentes puntos del país.
Se ha podido determinar que la implicada actuaba de forma planificada junto a un varón, seleccionando previamente las zonas donde iban a delinquir. Antes de cometer los robos, estudiaban el entorno y elegían calles poco transitadas, con escasa o nula vigilancia y sin presencia de cámaras de seguridad, lo que les permitía actuar con rapidez y huir sin ser detectados.
Su modus operandi consiste en ganarse la confianza de las víctimas -personas mayores- mediante gestos de cercanía o afecto, aprovechándose del contacto físico para sustraer joyas u objetos de valor sin que estas se percataran de ello. En los casos en que las víctimas se daban cuenta, no dudaban en emplear la violencia para apoderarse de las pertenencias.
Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la autoridad judicial.
La Guardia Civil recuerda la importancia de informar y concienciar a las personas mayores sobre la necesidad de mantener una actitud vigilante y prudente ante desconocidos que se acercan con gestos de excesiva confianza o invaden su espacio personal. Si alguien intenta establecer contacto físico sin motivo aparente, se aconseja apartarse de inmediato y avisar rápidamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.