Higiene y salud, Ayuntamiento de Lardero
Ayer 1 de septiembre, el Claustro del CEIP Villa Patro en Lardero, La Rioja, empezó su curso escolar con unas instalaciones a las que nadie había pasado un trapo (ni un escobón) en todo el verano. El profesorado inició el curso con ilusión, pero también con vergüenza y frustración por la situación en la que se encontraba el centro: polvo, hojas, pelusas, manchas, papeles en aulas y despachos, baños y cristales sucios, telarañas, cucarachas, mosquitos, mal olor.
La responsabilidad de la limpieza del centro es del Ayuntamiento de Lardero, que lleva años haciendo oídos sordos a las quejas y solicitudes por parte del Equipo Directivo y del Consejo Escolar, de que se mantengan unas condiciones de limpieza y salubridad que garanticen la seguridad del alumnado y del personal que trabaja en el centro. Tanto es así, que en once años no se ha hecho una sola limpieza general.
Por si esto no fuera poco, podemos sumarle las altas temperaturas, que también se llevan denunciando los últimos cuatro años. Tomar medidas parece necesario para garantizar el adecuado desarrollo de las niñas y niños de la localidad. El silencio administrativo agota cuando está en juego la salud de la infancia. Temperaturas superiores a 30 grados en las aulas, comedor sin persianas, falta de espacios de sombra o de recursos que mitiguen la excesiva exposición al sol. Necesitamos soluciones que garanticen unas condiciones de educación y trabajo dignas, y las necesitamos antes del 9 de septiembre.
“Higiene y salud, Ayuntamiento de Lardero, Higiene y salud”.