Rioxa Nostra, Premio Rioja Rural Km0: una lucha por el patrimonio riojano a través de denuncias y pasión rural
Rioxa Nostra (Asociación Sociocultural para la defensa y divulgación del patrimonio de La Rioja) recibirá este año el reconocimiento 'Rioja Rural Km 0' uno de los cuatro reconocimientos que desde hace tres años entrega Rioja2. Un galardón que desde la Asociación comparten con “todas esas gentes que durante muchos años han luchado por la defensa del patrimonio desde diversos ámbitos”. Y es que en esta “lucha por patrimonio”, Rioxa Nostra incluye “las denuncias, pero también las veredas de limpieza que se llevan a cabo en numerosos pueblos. Acciones que pueden pasar desapercibidas, pero que tienen un gran valor”.
Rioxa Nostra se fundó en 2028, pero la COVID también les obligó a parar. Y así “resurgieron” en 2021, año en el que se constituyeron como asociación cultural registrada. Desde entonces ponen el foco en el patrimonio olvidado e incluso en riesgo de desaparecer de La Rioja por dos factores determinantes: la despoblación rural y la dejadez institucional. “La combinación de ambos es fatal para la conservación y salvaguarda del patrimonio riojano”. Revertir esta situación es su objetivo. “Una asociación independiente de personas y colectivos interesados en alertar y reivindicar el patrimonio de nuestra tierra en peligro de desaparición o en claro estado de olvido y abandono”.
Con el nacimiento de Rioxa Nostra surgió también una “lista roja, lamentablemente más o menos fija porque son pocos los ejemplos de patrimonio que salen frente a los que entran”. Aunque sí los hay. Es el caso de los bancos de Pradillo que han sido restaurados o los accesos al Castillo de Clavijo“. Al otro lado, ejemplos del patrimonio riojano que continúan pidiendo ayuda un ”SOS Patrimonio“ entre los que se encuentra la Iglesia de Santa María de Bucesta en Santa Engracia del Jubera y el castillo de Jubera; la Iglesia de Santiago, Buzarra o el Castillo de Robres del Castillo, entre muchos otros.
SOS Patrimonio recoge un largo listado de construcciones en peligro de desaparecer. También hay que lamentar “pérdidas irreparables, sobre todo en La Rioja rural y en las zonas más despobladas donde hay cientos de ejemplos de material etnográfico que se va perdiendo”. Es el caso del Valle del Jubera, “quizás la zona más afectada por la despoblación o el Camero Viejo donde se está perdiendo, sobre todo, material etnográfico además del patrimonio artístico como ermitas e iglesias que también se están desvaneciendo”.
En situación de no retorno, Rioxa Nostra sitúa al Palacio Rupestre de Inestrillas, un edificio singular construido en el siglo XVIII con una fachada orientada hacia el sur y prácticamente pegada al farallón rocoso. El 31 de enero de 2012 se derrumbó y quedó reducido a escombros de manera irrecuperable. “Una auténtica pérdida patrimonial porque finalmente se vino abajo y ya no hay manera de recuperarlo a pesar de las alertas que había”. O el monasterio de San Prudencio en Clavijo. “Fue el primer bien sobre el que pusimos el foco, fue la primera actividad, la primera visita guiada a los restos de este monasterio que organizamos como asociación”. O la ermita de Orzales en San Vicente de la Sonsierra. “En estos casos solo quedan restos. En otros se ha recuperado el bien, es el caso del Puente Mantible, aunque se haya perdido la originalidad”.
El deterioro del patrimonio en algunas zonas de La Rioja avanza sin que nadie le ponga coto. Los responsables, consideran desde la Asociación, “un compendio de todo. Es responsabilidad de los propietarios y también de la falta de leyes de protección. Hay iglesias y ermitas en zonas deshabitadas de La Rioja que son propiedad del Obispado, también hay bienes de propiedad privada. En ambos casos, actuar sobre ellas es complicado. Un ejemplo, el Castillo de Jubera que es propiedad privada y, aunque sea un Bien de Interés Cultural, exigir a sus dueños que lleven a cabo la restauración de tal magna obra resulta bastante complicado. De ahí la necesidad de llegar a acuerdos entre las administraciones y propietarios, aunque son las instituciones las que tienen que llevar a cabo estas propuestas de conservación”.
Si a un pueblo en el que no hay nada, le diseñas unas rutas por el patrimonio se va a ir generando un interés y público que podría provocar la apertura de negocios
Afortunadamente en La Rioja existen acuerdos de colaboración pública privada para mantener bienes de interés patrimonial, por ejemplo en Sajazarra o Cuzcurrita. Acuerdos que no solo se limitan a proteger el bien privado, sino que además contribuyen a fomentar la zona desde el punto de vista turístico. Y es que desde la Asociación conciben el patrimonio como motor de revitalización de los pueblos. “Debemos concienciarnos de que tenemos un rico y variado patrimonio que debemos conservar. Conservarlo y señalizarlo a través de rutas patrimoniales para conseguir unas sinergias que a la larga mantengan vivas todas estas zonas rurales. Si a un pueblo en el que no hay nada, le diseñas unas rutas por el patrimonio se va a ir generando un interés y público que podría provocar la apertura de negocios como bares, una casa rural para los fines de semana y otros servicios anexos para devolver la vida al pueblo”.
Por estos motivos, Rioxa Nostra recibe este año el premio 'Rioja Rural Kilómetro Cero'. Por ser altavoz y canal de difusión de los que creen que el patrimonio artístico, arquitectónico, etnográfico o natural debe ser puesto en valor, controlado y protegido como merece. Una protección que señalan, “en muchas ocasiones no va más allá de cumplir con lo estipulado en la Ley de Patrimonio”.