Los vecinos de Manjarrés reclaman explicaciones sobre la macrofábrica y la variante: “No queremos vivir en un polígono”
Los vecinos de Manjarrés han comenzado a movilizarse para pedir explicaciones sobre el proyecto de la fábrica de grandes dimensiones de prefabricados de hormigón, recientemente declarada Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER) por el Gobierno de La Rioja, y la variante de la carretera LR-340 de Manjarrés, que aseguran no necesitar. La declaración de PIER, que supone el impulso del proyecto, ha llegado solo dos días después de que los vecinos del pueblo hubieran entregado 60 firmas contra la variante.
La principal queja de los vecinos, que se han concentrado frente al Ayuntamiento a pesar de la lluvia, es la falta de información. “Queremos primero que nos expliquen y después que valoren la opinión del pueblo”, reivindican señalando que todo lo que saben es por los medios de comunicación o las organizaciones ecologistas, como Amigos de la Tierra en La Rioja, que presentó alegaciones a la variante y a la fábrica. Esta organización denunció que la variante, presupuestada en 2,4 millones de euros públicos, buscaba facilitar la incorporación de la fábrica, pues uno de los puntos negativos de la COTUR al proyecto se refería a los accesos. Una postura que mantienen también los vecinos, según ha resaltado Laura Velasco como portavoz.
La preocupación por el entorno es total: temen que el polvo del hormigón afecte a la salud y que la fábrica, que ocupará un espacio dos veces más grande que el casco urbano, acabe con la vida del pueblo, afectado ya por la despobalción. “¿Quién va a querer vivir en un polígono? Nadie”, subraya al tiempo que teme por el riesgo para la salud si la fábrica genera polvo. De igual manera, Velasco niega que la planta sirva para crear empleo Local: “En Manjarrés no hay gente en edad de trabajar, hace cuarenta años que no hay colegio”.
Por el contrario, sí creen que pueden estar en riesgo las principales economías del pueblo, la ganadería y la agricultura. “Los cerdos se van a estresar y si dicen que van a coger el agua de los manantiales, ¿qué va a pasar con nuestra querida Fuente de la Almedaña?”. Los vecinos y vecinas de Manjarrés se preguntan por qué han elegido su pueblo para ubicarse a pesar de que otros lugares tienen mejores accesos y reclaman también explicaciones al Ayuntamiento porque “parece que la fábrica se va a ubicar en una viñas municipales que ha vendido a precio de saldo”, situación que, han puntualizado, “creen” porque nadie les ha reunido para informarles todavía.