Solo cuatro de cada diez menores en situación de pobreza tienen reconocida la beca de comedor en la Comunidad de Madrid
En una clase de 25 alumnos en la Comunidad de Madrid hay, de media, siete alumnas cuyas familias están en situación de pobreza. De estas siete, tres de ellas tendrían derecho a beca de comedor mientras que las otras cuatro quedarían fuera del sistema. Así se resume la situación que vive la región en cuanto a uno de los derechos más importantes dentro del sistema educativo: el acceso a ayudas para que todos los menores que lo necesiten puedan comer en el cole.
La Plataforma Comedor Universal por Derecho publica este jueves un informe sobre la situación del sistema que reparte las becas para comedores escolares en la Comunidad. Analizando el reparto de las cuantías, los datos son claros: solo cuatro de cada diez menores en situación de pobreza tienen reconocida la ayuda. Una situación que no solo afecta a lo más obvio, a la comida, sino también a la posibilidad de los más pequeños de establecer vínculos con sus compañeros como iguales: “Se compromete tanto su derecho a la educación como su derecho a socializar en igualdad con el resto de sus compañeros”. En el conjunto de menores en etapa escolar, al menos dos de cada diez de estos niños y adolescentes no tienen garantizado este derecho.
Pero si hablamos de infancias migrantes que viven en la región, los datos empeoran todavía más, especialmente si nos fijamos en las familias en situación irregular. “La Comunidad dice que sus ingresos están pendientes de acreditar. Si no tienes permiso de trabajo tus ingresos son cero. Esto lleva a que más del 60% de las denegaciones de motivos económicos son para familias migrantes. Nos encontramos con un sistema aporofóbico y racista”, denuncia Roberto Borda, portavoz de la organización. En total este curso se acaba con más de 92.000 becas denegadas, casi un 40% de las solicitudes.
Críticas al presupuesto
Desde la Plataforma critican como otro de los puntos clave el presupuesto que se concede a estos subsidios. “Este año se ha adjudicado cerca del 98% del presupuesto previsto. Al no aumentar ni un euro el presupuesto de esta partida, no existe posibilidad de mayor crecimiento”, recogen. Sin embargo, en el curso 2025 el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso destinó casi un 20% más de dinero público a la contratación de la empresa privada que gestiona las solicitudes para las becas.
Según los datos recabados, la Comunidad destina al comedor escolar 35 céntimos diarios por cada estudiante. “Dicen que para el año que viene va a asignar el mismo presupuesto. Es un sistema que hasta aquí ha llegado”, critica Roberto Borda en declaraciones a elDiario.es. La organización propone un cambio: “La mejora que más va a asegurar los derechos de las infancias es que este sistema se derogue y se sustituya por un comedor universal”.
Entre las medidas que aconseja la asociación destacan: conceder una beca directa a cualquier menor en riesgo de pobreza, conceder la ayuda a familias cuyos ingresos dependen de prestaciones de garantía de ingresos o similar, como el Ingreso Mínimo Vital, incluir a las familias monomarentales entre los tipos de familias beneficiarias de beca sin criterio de renta, y aceptar la declaración responsable de ingresos como medio de acreditación de los mismos cunado en el año de referencia se carecía del permiso de residencia y trabajo. También devolver la gestión de las becas a los Centros Escolares, como ocurría hasta el año 2022.