Una protesta a favor de los servicios públicos sale a la calle "en defensa de Madrid, de sus barrios y pueblos"
- La Asamblea de Colectivos, Barrios y Pueblos de Madrid ha salido este sábado a las calles de la capital junto con más de 50 colectivos y organizaciones para manifestarse en defensa de los servicios públicos
- — Manifestantes por el derecho a la vivienda y por unas pensiones dignas se unen frente al Congreso de los Diputados
“Luz a un precio justo”, “educación pública” o “atención primaria” han sido algunas de las demandas vistas en la manifestación convocada este sábado por la Asamblea de Colectivos, Barrios y Pueblos de Madrid, que animaba a tomar las calles de la capital en un recorrido que llevaba desde Atocha a la Puerta del Sol en defensa de los servicios públicos esenciales.
“Hay otro Madrid que frente a privatizaciones, precariedad y recortes lucha cada día en defensa de la Sanidad Pública”. Era la premisa de la convocatoria a la que, finalmente, han acudido más de 50 colectivos y organizaciones. Porque, según los convocantes de la marcha, es necesario un movimiento popular potente porque sin él es “imposible avance real alguno”.
De ahí que la propuesta de esta jornada de lucha, como la han llamado, intente llamar a la movilización en un momento como el actual, en el que las últimas elecciones de la Comunidad han provocado que la Isabel Díaz Ayuso esté gobernando con el apoyo de la ultraderecha. “Su programa ultraliberal han reforzado su hegemonía institucional en las elecciones del 4 de mayo y han comenzado a anunciar sus pretensiones de profundizar en el programa de liquidación o privatización de lo público”, señalan en su convocatoria. “Esta nueva ofensiva antisocial, dentro de su ofensiva general ultraliberal y antihumana, tenemos que frenarla”, reivindican.
Armados con banderas y pancartas, decenas de personas con mascarilla y respetando la distancia de seguridad hicieron públicas unas demandas que ven amenazadas, como son un sistema de pensiones u otros servicios esenciales como una luz con un precio digno, que en los últimos meses alcanza picos máximos coincidiendo con el cambio de tramos horarios en la facturación.
Fue una marcha de un conjunto heterogéneo de personas, de hombres y mujeres, de jóvenes y mayores. Porque no se trata de reivindicar dignidad para un colectivo ni un momento concreto, sino para el conjunto de la sociedad en la que estamos y que está por llegar.