Empiezan a reconstruir el altar dedicado a Maricarmen que fue destruido frente a su casa

Diego Casado

Madrid —
19 de octubre de 2026 09:40 h

0

“Podréis quitar las flores, velas, escritos... pero nunca podréis quitar la dignidad de Maricarmen”. Este es uno de los mensajes que el vecindario de la anciana de 87 años fallecida hace unos días le ha vuelto a dedicar frente a la que fue su casa hasta su desahucio. Los han colocado en el mismo árbol donde retiraron todos los recuerdos colocados en su recuerdo, fruto de un ataque vandálico según el Sindicado de Inquilinas.

“Para Maricarmen de sus vecinas” o “Maricarmen no te olvidamos” son otros de los mensajes en su memoria colocados después de la desaparición de los primeros, estos desaparecidos durante el fin de semana y que estaban compuestos por ramos de flores, macetas de plantas, muchas velas y textos de numerosas personas.

La reconstrucción se está llevando a cabo por parte de vecinos y vecinas del barrio. Una de ellas lo compartía en redes sociales este domingo, esperando que más personas “se vayan sumando estos días”.

Ver en Bluesky

El árbol situado frente al portal del que Maricarmen salió en camilla hace ahora más de tres semanas se convirtió en un altar de homenaje a su figura cuando se conoció la noticia de su fallecimiento, el pasado 7 de octubre. Cientos de personas pasaron por allí para dejar algún objeto o firmar frases de agradecimiento a su lucha. Allí también finalizó una marcha silenciosa y multitudinaria que recorrió las calles de Madrid dos días después de su muerte.

Este fin de semana el Sindicato de Inquilinas, organización a la que Maricarmen estaba afiliada, denunció la vandalización de este espacio de homenaje, “un lugar para compartir el dolor y mantener viva su memoria”. “No vamos a permitir que destrocen su memoria de este modo”, advertían sobre este lugar construido alrededor del alcorque del árbol.

Se trata de la segunda ocasión en la que desaparece un recuerdo de Maricarmen en este punto. El anterior tenía forma de placa y fue colocado en la fachada del número 46 de la calle Sáinz de Baranda.