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Un funeral en vida para celebrar tras su cese a Eva Orúe, la mujer que “puso la Feria del Libro de Madrid en el siglo XXI”

Guillermo Hormigo

Círculo de Bellas Artes, Madrid —
16 de julio de 2026 22:36 h

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“Me voy siendo chevalier, me voy con un premio, me voy con un ramo de flores”. Una conmovida Eva Orúe enumeraba así los agasajos que ha recibido este jueves la ya exdirectora de la Feria del Libro de Madrid. En su lista podría incluir también la infinidad de abrazos y agradecimientos que ha cosechado durante el acto homenaje celebrado este jueves en la sala Ramón Gómez de la Serna del Círculo de Bellas Artes (CBA). Un carrusel de emociones en el que diversas figuras de la cultura, la ciencia, la política o la sociedad civil han devuelto a Orúe parte de lo conquistado gracias a su labor desde que llegó al puesto el 15 de diciembre de 2021.

“Mi cuñada me dijo ayer que lo de hoy sería lo más parecido a un funeral en vida”, ha comentado durante su intervención, despertando las risas de las decenas de personas congregadas. Bien es cierto que en pocos homenajes comunican a una que el próximo otoño recibirá la insignia que le acredita como Caballero de las Artes y las Letras de Francia. Lo ha anunciado Simond de Galbert, director del Instituto Francés en España, una de las mútiples personalidades que ha mostrado su respaldo a Orúe. La periodista y autora ha valorado especialmente la asistencia de la concejala delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, porque “por encima de todo la feria que he dirigido es la Feria de Madrid”.

La edil ha sido una de las personas que la han apoyado en una jornada llena de buenas palabras y sin nigún reproche a los responsables de su cese, que fueron también los de su nombramiento, la Asociación de Librerías de Madrid. Una emotiva jornada promovida por Sara, su pareja, y que pronto encontró refugio en el CBA. “Venimos a celebrar tu increíble trabajo, en positivo, sin críticas. Si te vas parece que el teléfono deja de sonar, pero en este caso no puede ser así”, ha dicho el director de la institución, Valerio Rocco. “La feria no es un mercadillo de libros, es un referente cultural. Hemos visto brillar a la feria y a ella. Acogemos este acto porque la feria se ha convertido en ejemplo inmejorable de la gestión cultural que hace mejores la cultura y la ciudad a través de vínculos y de redes. Con generosidad y apertura. Estos cinco años han servido para conocer su altura profesional, pero también su calidad humana”.

Por el atril de la sala han desfilado representantes de diversas entidades que han colaborado con la Feria durante los cinco años en los que Orúe ha estado al frente del proyecto. También de forma telemática, con varios vídeos donde han aparecido responsables de ferias literarias nacionales e internacionales como las de Santander, Bogotá o Nueva York. Especialmente sobrecogedor ha sido el relato de Julio Zarco, director gerente del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid y presidente de la fundación Humas: “Eva tuvo la fantástica idea de que una representación de la Feria nos visite el día antes de su comienzo, una fantástica forma de compartir la belleza y luz de la literatura con quienes más las necesitan”.

También ha dejado un vídeo la escritora Rosa Montero, que ha repasado los principales logros de Orúe: “Ha conseguido la declaración de Bien de Interés Cultural, la unión de editoriales y libreros... La Feria se estaba quedando fea y antigua, pero ella la ha renovado. Eva la puso en el siglo XXI. Le debemos ideas tan elementales como poner toldos contra el calor o identificar con números las casetas y que todo el mundo pudieras situarlas. Es algo básico, pero no se le había ocurrido a nadie”. La homenajeada delegado gran parte de estos éxitos en su equipo: “Fui la primera mujer directora, sí, pero fui la primera de siete mujeres que formaban mi equipo cuando empezamos. Cualquier avance que se me atribuye a mí lo es también de ellas”.

En cualquier caso, ha concentrado con todo merecimiento los reconocimientos. Otro de los anunciados durante la tarde ha sido la concesión del Premio de Promoción de la Edición Universitaria, otorgado por la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE). Cuando el secretario de la entidad le ha entregado un sobre con la distinción, Orúe ha hecho gala del humor que le caracteriza por duplicado. “¿Lleva un cheque?”, ha preguntado primero. “¡Me nombran otra vez caballera!”, ha añadido después para jolgorio de la audiencia. Casi todos eran allegados y amigos así que los tenía ya en el bolsillo, pero sino, se los habría ganado con dos frases.

Un cese que ha agitado la escena literaria

Eva Orúe fue nombrada hace cino años, siendo la edición de 2022 la primera que comandó. Pero la Asociación de Librerías de Madrid, máxima responsable del evento, decidió cesarla el pasado 6 de julio, mismo día que la noticia trascendió en los medios. El único motivo alegado es el interés por iniciar “una nueva etapa”. De hecho, recalcaban los “importantes avances” en ámbitos como “la sostenibilidad y la programación cultural” durante la etapa de Orúe. Preguntado por este periódico, el presidente de la Asociación de Libreros de Madrid, Luis M. Tigeras, no quiso ahondar en las causas y habló de “un cambio de ciclo”. “El equipo técnico y cultural de la Feria se mantiene. Lo importante son los expositores y no tener prisa en dar datos que no lleven a ninguna solución”, apostilló.

La propia Orúe manifestó su disconformidad en declaraciones a este medio: “No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato”. Con su nombramiento, se convirtió en la primera directora mujer de la Feria del Libro, el evento literario más importante de España, después de 80 años de historia. Nacida en Zaragoza, fue elegida entonces para suceder a Manuel Gil, que tras cinco años al frente llegó a un acuerdo con la organización para firmar su jubilación.

La destitución ha provocado una cascada de reacciones y movimientos en la escena literaria madrileña. “Ojalá quienes tomen el relevo sepan cuidar todo lo construido”, fue el mensaje que la librería Grant compartió como respuesta. “Nos vamos orgullosos del camino recorrido, de todo lo que conseguimos y haber compartido este viaje contigo, que también termina para nosotros”, añadió la librería. Un posicionamiento similar al de otras librerías y editoriales como Sigilo, Tránsito, Muñeca Infinita y Comisura, a través de un comunicado conjunto. “Lamentamos muchísimo el cese”, declaraban para arrancar el escrito.

“Las razones no se han hecho públicas y desconocemos los motivos de esta decisión, pero como editoriales pequeñas, que apenas somos un granito de arena dentro de todo el entramado de la Feria, queremos decir que durante estos años nos hemos sentido acogidas, cuidadas y valoradas por la gestión”, expusieron. Otras editoriales como Hoja de Lata y Dos Bigotes también reclaman una explicación más pormenorizada de las razones del cese.

El conflicto velado se ha saldado con otra salida de la organización, la de la libería Muga, en Vallecas. Su responsable, Igor Muñoz, no están “de acuerdo” con su cese ni con el motivo que dio la Junta Directiva para justificarlo: “Falta de confianza en ella”. “Consideramos que la forma en la que se ha cerrado el periodo de Eva Orúe en la Feria no corresponde a su dedicación y resultados, y por ese motivo hemos decidido abandonar la Asociación”, expuso el librero antes de desear “la mayor de las suertes” a la organización, porque “viene por delante un camino complicado y esperamos que consigan llevar adelante los planes que tienen”. También lanzó un mensaje de agradecimiento a “todos los amigos” que dejan en la Asociación después de “tantos años de compromiso compartido”.

Valerio Rocco avanzaba a este periódico que desde la institución aceptaron albergar el acto porque (como él mismo compartió en sus redes sociales desde que se hizo público el despido) no está de acuerdo con la destitución y quieren mostrar su apoyo. Mientras tanto, la Asociación de Libreros de Madrid se anticipó pidiendo “respeto y prudencia” sobre su decisión.

Orúe, agradecida y emocionada. Las vidas que ha tocado, también

Respeto y prudencia son precisamente dos características de las que Orúe ha hecho gala durante la jornada, sin un solo dardo o insinuación sobre su destitución. Solo se ha atrevido a sugerir que, frente a lo que creía, estar al frente de la Feria no va a ser su última aventura profesional. No ha adelantado que nuevas puertas se abren. “Te necesitamos en nuevos proyectos”, había dicho minutos antes Pura Fernández, directora editorial del CSIC. Fernández ha querido rendir tributo al legado de Orúe, en especial por su promoción de la literatura científica, aprovechando al autor que daba nombre a la sala del encuentro: “Decía Gómez de la Serna que la lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren. Tú has hecho de la feria una estación imprescindible”.

Un punto de encuentro para la literatura europea (durante su etapa se ha creado el Pabellón Europa) o iberoamericana (la directora general del Español en el Mundo, Mónica Colomer, ha agradecido su interés por forjar “vínculos con las comunidades que nos unen a ambos lados del Atlántico”). Hasta para el fútbol, como ha contado el periodista y escritor Pedro Zuazua, seleccionador de La Cervantina. Esto es, la selección española de escritores y escritoras: “Confió en el proyecto y ha sido una parte fundamental por permitirnos jugar en la Feria. Esperamos hacer algo especial para el Mundial de 2030 gracias a ese impulso”.

“Agradezco a los editores, distribuidores, libreros y patrocinadores que me hayan dejado dirigir la Feria del libro de Madrid. Un evento como no hay otro”, ha concluido Orúe. Y tampoco hay o habrá una directora como ella, le ha faltado apostillar. Una profesional y una persona a la altura de Rafael Giménez Siles, fundador y primer director del acontecimiento literario allá por 1933. Orúe, por supuesto, no se ha atrevido a lanzarse estos elogios propios. Será que no se lo permite su caballerosidad.