Madrid excluye tres grandes parques de los cierres meteorológicos y relaja las medidas para la clausura en otros cinco
Tres de los parques vallados con mayor tamaño de Madrid se dejarán de cerrar por alertas meteorológicas, serán el Juan Carlos I, el Juan Pablo II y el parque Lineal del Manzanares, que han sido excluidos del actual protocolo de clasuras que gestiona el parque del Retiro y contarán con su propio sistema de avisos.
Este nuevo protocolo, aprobado este jueves en Junta de Gobierno, divide en dos grupos los parques con posibilidad de cierre ante situaciones meteorológicas adversas. Por un lado estarán los tres citados y por el otro El Retiro junto a El Capricho, Fuente del Berro, Quinta de Torre Arias, Quinta de los Molinos y la Rosaleda del parque del Oeste, a los que se aplicarán otros baremos, también más relajados que en la actualidad para mantenerlos abiertos el mayor tiempo posible en verano sin reducir la seguridad para sus visitantes, explica el consistorio.
El cambio de esta regulación, reclamado por vecinos y oposición, ha sido impulsado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad para reducir el número de días de cierre de parques en época estival. Como ya informó el propio alcalde el mes pasado, con los datos de la Agencia Estatal de Meteorología y la información estadística recopilada durante los últimos 12 años (de 2014 a 2025) sobre incidencias de ramas y árboles caídos, se ha detectado una menor influencia de la temperatura máxima y la humedad del suelo en la sucesión de caídas durante episodios de alerta naranja y roja respecto al protocolo de 2019.
De este modo, los dos modelos de gestión para los parques que reciben luz verde amplían el umbral de viento, permitiendo reducir el cierre del parque en días de altas temperaturas con el objetivo de que los ciudadanos continúen disfrutando de las instalaciones.
Con este resultado, se ha excluido de la definición de los umbrales de activación de alerta y se ha suavizado en temperaturas superiores a 35ºC. De este modo, la definición de umbrales de activación del ‘protocolo del Retiro 2026’ quedaría establecida con la fórmula que se muestra en la tabla, donde se puede comparar el modelo actual con la propuesta aprobada en Junta de Gobierno: se rebaja en 5 km/h el umbral de rachas de viento para activación de alerta naranja con rango de velocidad máxima entre 45 y 60 km/h (hasta ahora en 40-55 km/h) y a partir de 60 km/h la roja (hasta ahora superior a 55 km/h).
La calidad de los datos analizados también se ha servido de la información obtenida a través del Servicio de Evaluación y Revisión Verde (SERVER), especializado en la gestión del riesgo del arbolado en la ciudad y creado en agosto de 2018.
Tres parques sin cierres totales aunque sí parciales
El protocolo que afecta a los tres parques más jóvenes se aprobará mañana, vía instrucción, otro protocolo de parques para los recintos singulares Juan Carlos I, Juan Pablo II y Lineal del Manzanares, espacios verdes con características similares en cuanto a la configuración de la instalación y el arbolado, con ejemplares jóvenes debido a que son parques de reciente construcción (Juan Carlos I, año 1992; Lineal del Manzanares, 2003; Juan Pablo II, 2007).
Para estas tres zonas verdes, se eleva el umbral de viento para activación de alerta roja a rachas por encima de los 75 km/h y se elimina el cierre de los recintos en caso de decretarse. La medida que se adoptará en caso de alerta roja es el balizamiento de zonas sensibles como infantiles o estanciales.
En mayo de 2016, comenzó a aplicarse el primer protocolo de actuación del Retiro tras el fallecimiento de un hombre de 38 años al caerle un árbol en este parque histórico. Un mes más tarde, una niña resultó herida por un episodio similar. En 2018, se produjo otro incidente al fallecer un niño con la caída de otro árbol, llevando a actualizar la normativa al respecto y dar lugar al protocolo que se aplica en la actualidad.
Esta regulación nació para prevenir las incidencias que puedan producirse relacionadas con el riesgo de caídas de ramas o árboles u otros riesgos derivados de las fuertes rachas de viento, lluvia o nieve. De 2020 a 2025, el parque solo estuvo cerrado por alerta roja el 1 % del tiempo, período en el que se produjo la mayor parte de caídas de árboles y ramas (el 38 % del total): se volcaron 60 árboles y 439 ramas. Los nuevos protocolos mantienen los cuatro niveles de alerta en función de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET): verde, amarillo, naranja y roja, modificando exclusivamente los umbrales mencionados anteriormente.