Vox lanza soflamas contra el Gobierno ante Feijóo y Ayuso en el acto de silencio por las víctimas del choque de Urda
Este miércoles, la Federación Española de Municipios había convocado un minuto de silencio a las puertas de todos los ayuntamientos en España en memoria de las decenas de víctimas del accidente ferroviario de Urda. La cita era a las 20.00 horas y el consistorio de la capital de España, de donde partieron los dos trenes siniestrados, había secundado la concentración. Estaban allí el alcalde, José Luis Martínez Almeida, y el resto de la corporación, así como representantes de los grupos de la oposición. También la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, además de dirigentes empresariales como Antonio Garamendi, presidente de la CEOE.
Enfrente, un grupo de unas 50 personas portaban carteles y banderas de España pedían la dimisión de Óscar Puente. Los acompañaban algunos cargos de Vox como los diputados José María Figaredo o Hernández Quero, que eligieron quedarse aparte del resto de representantes políticos. Respetaron el minuto de silencio pero después lanzaron soflamas contra el presidente del Gobierno y el ministro de Transportes. “Ni olvido ni perdón, Sánchez a prisión” o “partido terrorista” en alusión al PSOE eran algunos de los gritos.
La protesta había sido convocada por Solidaridad, el sindicato afín a Vox, unas horas antes en redes sociales bajo el lema La corrupción mata, Pedro Sánchez culpable, Óscar Puente dimisión y reclamando la asistencia para señalar “a los culpables”. La capital no ha sido la única ciudad donde la extrema derecha ha contraprogramado los minutos de silencio, ya que en Sevilla ha sucedido algo parecido.
De todos los políticos presentes en Cibeles, solo el diputado Figaredo ha hecho declaraciones ante los medios. En una breve declaración ha asegurado que el accidente ferroviario ha sido “provocado por un Gobierno criminal, corrupto”, a la vez que exigía su dimisión y que se ponga “a disposición judicial”.
La concentración ultra iba en la misma línea que las declaraciones del líder de Vox, Santiago Abascal, que este miércoles cargaba con las culpas de los fallecimientos al Gobierno. El partido con el que se relaciona al sindicato Solidaridad era el único que no cancelaba su agenda por la tragedia y pese al luto decretado en todo el país.
Según los detalles de la investigación desvelados por el Gobierno, la principal hipótesis apunta hasta el momento a un posible error humano en el centro de control de Atocha, después de una caída del sistema de seguridad de los trenes en la zona que obligó a detener su marcha.