El Lancia Ypsilon estrena cambio manual junto con el nuevo motor de gasolina de Stellantis

Aunque ya está disponible al menos en el Peugeot 208, el primer vehículo que hemos podido conducir equipado con el nuevo motor Turbo 100 de Stellantis es el Lancia Ypsilon, fabricado como se sabe en la plata de Figueruelas (Zaragoza). En su caso, dicho propulsor se combina con una transmisión manual de seis velocidades que es una completa novedad en el catálogo del modelo italiano, pues se vendía hasta ahora en variantes eléctricas y mild hybrid que llevan, ambas, cambio automático.

Como ya te adelantamos hace pocos días (puedes leer el artículo aquí), el reemplazo de los motores PureTech -afectados potencialmente por problemas de degradación de la correa de distribución y por consumo excesivo de aceite- es un propulsor turbo de gasolina de tres cilindros y 1.199 centímetros cúbicos que entrega 101 CV (74 kW) de potencia máxima a 5.500 revoluciones por minuto y 205 Nm de par motor disponible a partir de 1.750 rpm.

Esta última cualidad hay que atribuírsela a la presencia de un turbocompresor de geometría variable que justamente mejora la respuesta a bajo régimen de giro y ayuda a conseguir una aceleración suave y progresiva, tanto en tráfico urbano como en rutas de mayor recorrido.

En términos de rendimiento, el Ypsilon de 100 CV (redondeando) y cambio manual se muestra capaz de alcanzar los 100 km/h partiendo desde parado en 10,2 segundos, además de una velocidad máxima de 194 km/h.

La eficiencia ha sido una prioridad clave en el desarrollo del Turbo 100. De ahí que disponga de un nuevo sistema de inyección directa a alta presión (350 bar, 100 más que la generación anterior), tecnología de distribución de válvulas de baja fricción y una culata del pistón rediseñada.

Stellantis recurre a un ciclo de funcionamiento Miller de alta compresión a fin de asegurar una combustión más limpia y un mejor rendimiento con el mismo consumo de combustible. Para ahuyentar las sombras de falta de fiabilidad, el nuevo motor cuenta con cadena de distribución -en lugar de la fatídica correa de los PureTech-, pistones y segmentos diseñados para obtener la máxima durabilidad y un consumo controlado de aceite.

Las pruebas de desarrollo han sumado más de 30.000 horas de rodaje en banco de pruebas y más de tres millones de kilómetros recorridos en vehículos prototipo. Por lo que afecta directamente a los clientes, este nuevo desarrollo permite alargar los intervalos de servicio hasta los 25.000 kilómetros, o dos años, y beneficiarse de costes de funcionamiento “predecibles y asequibles”, asegura Lancia.

Acierto de los desarrollos

Durante una jornada de pruebas organizada por la firma italiana, hemos podido constatar la suavidad y buenas prestaciones que caracterizan a esta nueva versión, en la que destaca sobre todo una elección muy afortunada de los desarrollos del cambio. En vez de recurrir a marchas muy largas, especialmente quinta y sexta, que es lo que se suele hacer habitualmente para reducir el consumo -resultando muchas veces contraproducente-, aquí se ha optado por desarrollos que podemos considerar cortos.

De este modo, el Ypsilon manual se comporta de forma más briosa en carretera de lo que cabría esperar, con una quinta velocidad que puede utilizarse casi en cualquier condición si circulamos por una vía de la red secundaria y una sexta ideal para autovía y autopista porque garantiza recuperar fácilmente velocidad cuando es necesario, incluso aunque rodemos a bajas revoluciones.

Todo ello es compatible, según nuestras primeras impresiones, con un consumo de gasolina moderado, que se sitúa en poco más de 6 litros cada 100 km, aunque habrá que probar el coche más extensamente para sacar conclusiones de mayor valor.

Como es obvio, la incorporación del nuevo cambio conlleva un rediseño del interior del Ypsilon. El túnel central incluye en esta versión una palanca manual provista de un pomo esférico acabado en un material gris pulido, por medio de la cual se accionan las seis velocidades y una marcha atrás que se engrana a la izquierda de la primera marcha, previo levantamiento del gollete.

Para instalar la palanca ha sido necesario sustituir el tavolino, la mesita multifuncional que es uno de los rasgos de diseño distintivos del coche, por un compartimento de almacenamiento más convencional pero que también presta su función.

El Ypsilon Turbo 100 pasa a ser la opción más accesible de la gama, al ponerse a la venta a un precio de lista 3.000 euros inferior al de las versiones de hibridación ligera, o mild hybrid, correspondientes. Disponible en toda la gama -esto es, en los acabados Ypsilon, LX y HF Line-, parte de 21.200 euros, y la oferta de lanzamiento lo pone también a disposición de los clientes por una cuota mensual de 99 euros en 36 cuotas, con una entrada de 3.993 euros y un pago final de 12.637 cuando se financia a través de Stellantis Financial Services.

Más allá del lanzamiento de esta variante de cambio manual, Lancia espera con ansiedad la llegada de un segundo modelo que permita afianzar su vuelta al mercado europeo después de unos años de ausencia. Hablamos del Gamma, un SUV de aire cupé y 4,6 metros de longitud cuyas primeras imágenes se han dado a conocer hace pocos días.

Según han confirmado los responsables de la marca en España, el Gamma será una realidad después del verano: comenzará a presentarse en otoño y la entrega de las primeras unidades están previstas para el mes de diciembre.